Washington, 10 jun (PL) Los inmigrantes tienen un alto aporte a la economía de Estados Unidos, destacan hoy medios de prensa en momentos en que el Congreso dilata abordar una reforma de las leyes migratorias.
Acusados de robar empleos a los nativos del país, ese sector, por el contrario tiene un impacto positivo en la economía estadounidense entre otras cosas por estar al frente de muchas pequeñas empresas, señala un comentario del diario digital The Hill.
De hecho, señala la publicación, pequeñas empresas propiedad de inmigrantes emplean alrededor de 4,7 millones de personas y generan 776 mil millones dólares en ingresos, según un informe del Instituto de Política Fiscal de 2007.
Los inmigrantes representan el 18 por ciento de los propietarios de pequeñas empresas de Estados Unidos, algo desproporcionado teniendo en cuenta que constituyen sólo el 13 por ciento de la población del país.
Al respecto, análisis sostienen que las amenazas de los llamados sin papeles para la economía son una falacia.
Con su poder de compra, los impuestos y la capacidad de crear puestos de trabajo, este segmento de la población es responsable de aumentar el PIB del país en cerca de 37 mil millones dólares cada año, según informes del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca.
Incluso aquellos que pagan impuestos más bajos, como el extranjero indocumentado, tienen un impacto positivo para la economía y su poder adquisitivo permite el sostenimiento de cientos de miles de empleos en el país, aseguran analistas del tema.
Estos argumentos contrastan con la posición de los republicanos en el Congreso, negados a debatir un cambio de la ley migratoria antes de las elecciones de mitad de mandato de este año.
Por otro lado, hay una creciente preocupación sobre los efectos de la falta de acción del Congreso y muchos estadounidenses alertan que sin el trabajo de los inmigrantes se dispararán precios de la leche y frutas, entre otras afectaciones.
Estimados conservadores indican que la falta de mano de obra inmigrante para la producción lechera dispararía el costo al menudeo en el mercado de este producto en un 61 por ciento.
Los precios de los alimentos subirán entre un cinco y un seis por ciento en los próximos cinco años si continúa el endurecimiento de las leyes que afectan a los trabajadores agrícolas inmigrantes, indicó un estudio encargado por la Oficina Agrícola de Estados Unidos.
En los próximos cinco años, las operaciones del sector de la agricultura perderán más de 60 mil millones bajo esas condiciones migratorias, de acuerdo con el reporte de la Oficina Agrícola de Estados Unidos.
La propuesta de los controles migratorios afectará la producción de fruta en Estados Unidos, con un desplome de entre un 30 y un 61 por ciento señala el estudio. La producción de hortalizas, por su lado, disminuirá entre un 15 y un 31 por ciento, según estos cálculos.
También el estudio de la Oficina Agrícola advierte además que la producción de ganado, que también depende de la mano de obra de los inmigrantes, caería entre un 13 y un 37 por ciento.
La crisis migratoria, ahora en la palestra por la llegada de niños a la frontera, es imperativo para los estadounidenses, en especial porque pese al desarrollo del país, el 80 por ciento de la fuerza laboral del campo depende de los agricultores inmigrantes.
Solo en 2010, los dueños de las tierras tuvieron pérdidas de 300 millones de dólares a causa de la falta de campesinos inmigrantes debido las políticas restrictivas del gobierno.
No obstante y ante estas realidades, los republicanos de la Cámara baja persisten en su negativa a no legislar sobre un documento aprobado en el Senado, el cual resolvería una de las crisis más apremiantes del país.
2014-06-09 18:20:06