Por Ramón Mercedes
Nueva York 6 agoso.- Una madre dominicana que había implorado al Procurador General, Francisco Domínguez Brito, cuando vino a esta ciudad a dejar instalada la nueva dependencia enlace de ese órgano judicial en el consulado dominicano, para que interviniera en la injusta condena de 5 años en Bonao a su hijo, sin pruebas valederas que lo incriminen, sea juzgado de nuevo, hoy puede dormir tranquila. Su caso ha sido reabierto y será conocido en La Vega.
En marzo pasado, Inés Vásquez aprovechó la visita de Domínguez Brito y le pidió que procediera ante la injusta condena a su vástago, el arquitecto Juan Carlos Zamora Vázquez, porque quería un nuevo proceso justo mediante una nueva valoración de las pruebas que reposan en el expediente, que fueron obviadas en La Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia de Monseñor Nouel, por los jueces Nelson Antonio Langumás Guzmán, Pedro Julio Cornelio Esquea, y Elizabeth Amalia López García.
El Procurador se comprometió, ante periodistas, abogados, políticos, empresarios y líderes comunitarios, investigar el caso. Luego, los representantes legales del imputado depositaron Memorial de Casación en la Corte de Apelación del Departamento Judicial de La Vega, se conoció una vista el pasado día 28 de mayo y los jueces acogieron la petición, bajo reserva de designación de fecha.
Por conducto de la oficina de la Procuraduría en esta urbe, que preside la doctora Tanny Dumit, una veterana abogada con largos años en el ejercicio de su profesión y experta en solución de conflictos, procedió a obtener la fecha en conjunto con la Secretaria del Tribunal y será celebrada la nueva audiencia el próximo día tres de septiembre, tal como le informara la magistrada a Inés y Berenice Zamora, madre y hermana residentes aquí, para que así se lo hicieran saber a sus abogados.
Una apelación anterior a la misma sentencia (0003/2014) por parte de los mismos abogados del arquitecto y conocida en audiencia preliminar, había sido rechazada por los jueces de Bonao.
Zamora Vásquez está acusado por su ex esposa Wendoli Mariloly Ortíz Hernández de presunta violación de agresión sexual contra un hijo de 7 años que procreó con él, sustentando la acusación en base a un examen que le hiciera el doctor Jorge Cristóbal Ortíz al menor, pero que la magistrada Maira Francisca Fabián prohibió que se expidiera una certificación avalando dicho diagnóstico, según consta en el expediente, entregado a este reportero por Berenice, hermana del acusado.
Asimismo María Hernández Acosta, quien sirvió de testigo ofertado por la parte querellante y actor civil, en sus declaraciones al Tribunal expresó que preguntó al médico si «eso podría ser por estreñimiento y el galeno Ortíz le dijo que «no». La madre y abuela del menor no presentaron ningún certificado médico.
Ante esa situación es que la madre del arquitecto Zamora Vásquez sostiene que se cometió una injusticia» contra su hijo, porque los jueces no valoraron el certificado del médico legista, expedido por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), que después de la revisión física del menor concluye y especifica claramente «examen sexológico forense no arroja datos a nivel del ano de actos contra natura, o sea relaciones sexuales con penetración anal, los hallazgos antes escritos no descartan abuso sexual sin penetración».
La mamá del sentenciado, señala que esos jueces, ante las declaraciones «verbales» de la mamá y abuela de su nieto también, le atribuyeron una connotación que no tenían, al otorgarle absoluta credibilidad, llegando incluso a darle a esos testimonio un valor probatorio por encima del certificado oficial del médico legista.
Especificó que el examen a Inacif lo ordenó la Magistrada Procuradora Fiscal, licenciada Fabián, mediante el oficio número 0045-2112 de fecha seis de febrero de 2012.
Estudio sobre sexo oral a hombres trae «piropos distorsionados» entre criollos Washington Heights
Por Ramón Mercedes
Nueva York 6 agosto.- Insultos, boches, amenaza con llamar a la policía, expresiones devueltas con más énfasis y escupitajo son algunas de las reacciones de mujeres (jóvenes y entradas en edad) en el vecindario de Washington Heights cuando algunos dominicanos se dirigen a ellas con «piropos distorsionados» en base al reciente estudio divulgado por la Universidad Estatal de Nueva York (Suny) afirmando que el sexo oral puede ser bueno para prevenir la aparición del temible cáncer de mama.
«Mira mami, yo puedo evitarte el cáncer de mama como ha dicho la universidad de Nueva York a cambio de….., son algunas de las expresiones que dirigen ciertos dominicanas a muchas mujeres en el sector del Alto Manhattan, habitado en un 90% por dominicanos.
Este reportero ha podido observar varios altercados de esa naturaleza, principalmente en la avenida Saint Nicholas de la referida zona y donde la mayoría de los hombres después del «piropo» soez (asqueroso, desvergonzado, sucio y mal hablado) y la mujer criolla lo encrespa sale «huyendo o caminando rápido del lugar».
Juan Antonio Carrasco, testigo presencial de uno de estos incidentes, expresó «los piropos son costumbres que en la mayoría de países latinoamericanos se consideran parte de la idiosincrasia cultural, pero en este país es acoso callejero, por eso no le digo ninguno a ninguna mujer» subrayó.
Según señala el estudio de la universidad neoyorkina, el semen no solo contiene sustancias antidepresivas como la serótina, la tirotropina y la melatonina, sino también otras sustancias que pueden ser buenas para el cuerpo humano y los especialistas explican que las proteínas y enzimas que contiene el semen pueden ser realmente beneficiosas para prevenir el cáncer de mama, uno de los tipos de cánceres que afecta a más mujeres en el mundo.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron a cientos de mujeres y sus conductas sexuales por varios años, descubriendo así que esta práctica no solo resultaba positiva para el vínculo de pareja, sino también para la salud.
El periódico en español editado en esta Metrópoli «El Diario» reportó en octubre de 2013 que «Los piropos pueden llevarte a la cárcel».
El rotativo recoge un sin número de casos relacionados con los «piropos», entre ellos el de un portavoz del departamento policial de Nueva York, indicando que no existen estadísticas de las denuncias por acoso callejero, en cuya clasificación se incluyen piropos, miradas lascivas, silbidos o gestos y que para estos casos sólo se puede multar a un ofensor si un uniformado ha presenciado el hecho, y es considerado como una ofensa menor.
Asimismo el de la dominicana, residente en El Bronx, Clara Becerra de 32 años, que diariamente recibe decenas de «adiós mamita, «tu si ta? buenas», entre lo menos groseros y tiene que escucharlo por obligación, describiendo su situación como incómoda, porque vengo de un país (RD) donde el piropo es algo cotidiano», admitió, sin embargo, aclaró que al llegar a esta urbe hace 6 años, «se fue dando cuenta que es algo molesto, uno no quiere que nadie le diga nada» y no acude a la Policía hacer una denuncia porque siempre piensa en que las cosas se pueden poner peor».
El concepto de piropear o halagar a una mujer se ha tergiversado con el tiempo, en opinión de Ramón Hurtado, de 66 años y residente en El Bronx, «uno como hombre lo único que trataba era de admirar la belleza femenina y eso ha sido reemplazado por palabras groseras», sentenció.
Carmen Salavarrieta, directora de la organización Ángeles en Acción de Plainfield, Nueva Jersey, indicó que son varios los casos en que hombres han sido multados por decir piropos, por lo que regularmente dicta charlas al respecto, haciendo énfasis en que no deben decirle nada a los transeúntes, por muy buena intención y respeto con que lo hagan ni tampoco deben mirar de forma lasciva, porque esto podría acarrearles consecuencias con la policía», precisó.
Para el sociólogo Mauricio Cuervo Bautista, el concepto de los piropos ha cambiado, «antes se usaban como un acto de galantería masculina hacia las mujeres», hoy en día, no son una forma de coquetear sino una forma de acosar».
2014-08-06 13:09:28