Internacional

Larga batalla contra la corrupción en China

Beijing (PL) La extensión de la campaña contra la corrupción en China es considerada un reflejo de la dura batalla aún por andar para conseguir la probidad de los funcionarios y dirigentes del Estado y el Partido Comunista (PCCh) en todos los niveles.

En recientes declaraciones ante la directiva de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (Ccpp), el secretario de la Comisión Central del PCCh para la Inspección Disciplinaria, Wang Qishan, anunció que ese programa se ampliará cinco años más.

Esta es una batalla que el país no puede darse el lujo de perder, expresó Wang al Comité Permanente de la Ccpp, reunido en esta capital a fines de agosto para analizar la marcha de un grupo de reglas promovidas por el líder Xi Jinping para cambiar estilos de trabajo de los funcionarios y ganar el favor público.

Instauradas a fines de 2012, poco después que Xi asumiera el cargo de secretario general del Partido Comunista, esta campaña nacional entra en una nueva fase que tiene como objetivo fortalecer la actitud de los dirigentes en todos los niveles frente a la corrupción, según lo informado.

Ese plan nacional contra la burocracia y el formalismo aparece en una guía de ocho puntos aprobada por el liderazgo del PCCh el 4 de diciembre de 2012 para reducir ceremonias costosas, fastuosidad, recorridos, así como visitas a provincias y al extranjero y reuniones innecesarias.

También promueve que los funcionarios tengan una vida sobria y poner fin a estilos de trabajo indeseados como formalismo, burocratismo, hedonismo y extravagancias.

Analistas consultados por medios locales de prensa expresaron confianza en que en un lustro la actitud de los funcionarios públicos frente a la corrupción haya conseguido un cambio dramático y esté en vigor un sistema integral de prevención de esos delitos.

Sin embargo, en el presente casi todos los días se conoce de algún dirigente o funcionario en China separado del cargo o enviado a los tribunales por cometer esas violaciones, sobre todo abuso de poder, nepotismo y aceptación de sobornos, en ocasiones de gran monto.

MAYORES CONTROLES

Con la intención de evitar la proliferación de esos casos, las autoridades toman una serie de medidas adicionales entre las que figura la no promoción de funcionarios que tienen esposa e hijos con residencia en el extranjero, por creer que son más fáciles de cometer esos delitos y escapar a otro país.

El gobierno de Beijing, por su parte, aplica restricciones más severas para autorizar a funcionarios de nivel de la capital que desean viajar al extranjero por razones personales y en algunos casos prevén incluso retener sus pasaportes.

En una circular divulgada en mayo, las autoridades capitalinas estipularon también que empleados de alto nivel a cargo de propiedades, dinero, información confidencial y numerosos empleados, junto con los que tienen a sus familiares en el extranjero, serán controlados en viajes a otras naciones.

Incluso funcionarios jubilados que ocuparon cargos de importancia y deseen hacer visitas fuera del país tendrán que recibir previa aprobación del comité del PCCh, de acuerdo con lo anunciado.

Una muestra de medidas particulares para cada ocasión fueron las adoptadas en el recién celebrado Festival de la Luna o del Medio Otoño, una ocasión en que tradicionalmente los empleados públicos recibían como regalo los conocidos como pasteles de la luna, una delicadeza de alto precio.

Este año no hubo esa práctica y el jefe de la Comisión de Inspección Disciplinaria declaró que la entrega de pasteles de la luna crea «oportunidades para la corrupción… muchas veces en esas cajas además de dulces van móviles, joyas y dinero».

Otras medidas en vigor prohíben el uso de fondos públicos tanto para regalos como para organizar banquetes y fiestas que eran tradicionales en fechas de celebración, particularmente en los Festivales de Primavera (Nuevo Año Lunar) y de la Luna.

Comentarios de prensa indicaron que esa mayor supervisión y control que puso fin a la entrega de regalos «limpió el camino para disfrutar de unas vacaciones más relajadas y promover que los funcionarios se concentren en la familia».

Con una página web que permite al público denunciar a supuestos funcionarios corruptos, la Comisión de Inspección Disciplinaria había castigado a 61 mil 703 funcionarios hasta fines de junio por haber violado lo establecido en las conocidas como Ocho Reglas.

NUEVOS CASOS

Pese a controles y medidas, las numerosas inspecciones que realizan las autoridades desvelan nuevos casos de corrupción, como el del vicealcalde de Dongguan, de la próspera ciudad sureña de Guangdong, conocida como la capital del sexo antes de ser saneada por una operación policiaca en febrero.

Liang Guoting fue expulsado de su puesto y del PCCh, acusado de «serias violaciones de la disciplina y las leyes», una fórmula que identifica en China la corrupción.

Los datos suministrados indican que entre los delitos cometidos por Liang están la recepción ilegal de grandes sumas de dinero, mantener relaciones sexuales con un número indeterminado de mujeres y ocultar a las autoridades que su familia reside en el extranjero.

Otros casos recientes fueron los de cuatro funcionarios en la provincia central de Henan enviados a los tribunales bajo acusaciones de aceptar sobornos, malversación, tenencia ilegal de armas y comercio ilícito.

Uno de ellos era el secretario de la Comisión de Inspección Disciplinaria en la ciudad de Zhoukou, en Henan, y sus cargos son por sobornos y apropiarse de fondos públicos.

2014-09-12 18:13:19