Beirut, 4 oct (PL) El Mufti de El Líbano, jeque Abdul Lateef Deryan, afirmó hoy que la reforma es la única solución para contrarrestar las amenazas interna y externa que enfrenta el Islam, y condenó el terrorismo de grupos yihadistas.
Al pronunciar el sermón durante los rezos matutinos por el inicio del Eid Al-Adha o Fiesta del Sacrificio, Deryan afirmó ante políticos, diplomáticos y otras autoridades que la fe fue equiparada a la educación y las buenas acciones, pero los terroristas intentan desvirtuar a la religión islámica.
Tras subrayar que la amenaza se cierne también sobre El Líbano, el líder religioso sunnita denunció a los movimientos takfiristas (terroristas islámicos sunnitas) como «ajenos a las enseñanzas del Profeta Mahoma y el mensaje del Islam».
«Necesitamos una reforma en nuestras instituciones y la calidad de nuestra actuación», recalcó Deryan en su alocución en la mezquita Mohammad Amine del centro de Beirut, a la cual acudieron el primer ministro Tammam Salam y el director general de la Seguridad Interna, Ibrahim Basbous.
Citando versículos del Corán, el recién electo muftí insistió en que también es inaplazable una reforma en la educación, en los centros religiosos, en las instituciones judiciales y caritativas. «Necesitamos rehabilitar nuestra educación y la Fatwa (edictos religiosos)», acotó.
Advirtió igualmente que el Islam está «amenazado al revés», y en el caso de El Líbano grupos extremistas intentan desestabilizar el país con asaltos a poblados como Arsal, en la Bekaa noreste limítrofe con Siria.
Las plegarias a primera hora de este sábado dieron paso a la Fiesta del Sacrificio, también conocida como Gran Bairam, con la que los musulmanes rememoran el gesto de Ibrahim (Abraham, para los cristianos) cuando decidió que su hijo pequeño muriera para probar su lealtad a Allah.
Según las escrituras sagradas, el Dios de los islamistas le concedió como gracia sacrificar un cordero en lugar de su único hijo, y así cada año muchos de esos animales son degollados en calles, carnicerías y patios familiares como parte de un jolgorio y banquete que dura tres días.
El ritual del Eid Al-Addha, que ocurre 70 días después de concluir el mes del Ramadán, establece que antes de decapitar al cordero el matarife debe invocar la frase de «Allahu Akbar» (Dios es el más Grande).
2014-10-04 11:28:29