
PANAMA, 11 abr (Xinhua) — La VII Cumbre de las Américas fue inaugurada esta noche en la capital panameña, con la participación por primera vez de Cuba en el evento, y también con la presencia de los otros 34 países del hemisferio occidental.
El certamen empezó en el Centro de Convenciones Atlapa, frente a aguas del Pacífico, con la lectura de un mensaje enviado por el Papa Francisco, que alertó de que no basta con migajas frente a las necesidades de la gente en un continente que enfrenta también problemas migratorios y en cuyo entorno se deja a las personas por fuera de la legalidad, y resignadas a los abusos.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, hizo, por su parte, una reflexión sobre la necesidad de un sistema inclusivo en esta parte del mundo, en donde una de cada cuatro personas vive en condiciones de pobreza.
También intervino el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que destacó el esfuerzo hecho en el Caribe frente a los riesgos del cambio climático, y observó que cada país de América está en condiciones de apoyar la labor para hacer un mundo mucho mejor.
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, señaló que con este encuentro, Panamá, como ya lo hizo cuando fue sede del Congreso Anfictiónico convocado por el libertador Simón Bolívar, sigue cumpliendo con la vocación de ser un punto para la integración.
Aseguró que se está iniciando una nueva etapa en la integración hemisférica con la participación de los 35 países en este evento.
Varela recordó que desde una cumbre que tuvo lugar en 1956 en Panamá, el continente afrontó muchos problemas, y se vio afectado por divisiones y la pérdida de vidas.
Aseguró que el último conflicto de esta época está por terminarse, refiriéndose a las negociaciones de paz en Colombia, entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El mandatario de Panamá observó que, sin embargo, aún se enfrentan en el continente problemas como la desigualdad y el crimen organizado, frente a lo cual el único camino es la integración entre los países, según advirtió.
El mandatario panameño manifestó que ha llegado el momento de mejorar la coordinación para una mejor seguridad de los países de la región y frente a problemas como el narcotráfico.
Consideró importante ver también en esta parte del mundo el tema migratorio con sentido humano, y trabajar para superar la desigualdad, y consideró que lograr una mejor cooperación es el gran desafío.
«Estamos cada vez más cerca de una América en paz», subrayó, y abogó por una coordinación «a todos los niveles» para «tener un continente en donde se tienen en cuenta los derechos humanos de todas las personas», afirmó.
Consideró que con la paz en América se puede contribuir al equilibrio mundial.
Además, Varela estimó que el principal reto de estos días es dejar las diferencias de lado y buscar la convergencia para legar a las próximas generaciones una América próspera, e invitó al continente a seguir una nueva ruta en esta región con más de 900 millones de habitantes.
Expresó su seguridad en que con este encuentro se dará el mensaje de que América está unida, e instó a trabajar por la prosperidad con equidad.
La VII Cumbre de las Américas se considera inédita por la presencia de los presidentes de Estados Unidos y de Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, respectivamente, quienes según informó la Casa Blanca se reunirán mañana en el marco de la Cumbre.
Los jefes de Estado de Estados Unidos y Cuba no asisten a la vez a una reunión desde 1956, cuando se reunieron precisamente en Panamá en ocasión de un conmemorativo de la realización en esta nación del Congreso Anfictiónico.
Esta Cumbre es reconocida por analistas como la oportunidad de empezar a superar viejas diferencias entre Estados Unidos y Cuba, cuyos gobiernos manifestaron a fines del año pasado la voluntad de restablecer las relaciones diplomáticas entre sus países, y tras décadas de divergencias.
2015-04-10 21:43:04