Bangkok, 3 ago (PL) El primer ministro de Tailandia, Prayut Chan-ocha, enfrenta hoy la sospecha de que la reaparición del controversial Suthep Thaugsuban en la escena política responde a un entendimiento para extender el gobierno de facto.
Su desmentido ante semejante insinuación el fin de semana, y la declaración de que el recién salido de una reclusion monacal sería tratado como cualquier otra persona «bajo la misma ley», no logró del todo despejar las suspicacias.
El fustigador de la exgobernante Yingluck Shinawatra, que facilitó el golpe de estado militar de mayo de 2014, se presentó en conferencia de prensa con una plataforma de reformas antes de realizar las prometidas elecciones generales, previstas en principio para 2016.
Analistas de medios apuntaron que esta posición coincide con presiones de algunos miembros prominentes del Consejo Nacional de Reformas, credo por la junta golpista, para prolongar la estancia del actual régimen, y que así la asonada mantenga «su sentido».
Sin embargo, el viceprimer ministro Yongyuth Yuthavong manifestó que es imposible finalizar todos los cambios institucionales propuestos y que se necesita cumplir la hoja de ruta de sustitución mediante elecciones del poder de la junta castrense.
Una encuesta realizada aquí arrojó que el 73 por ciento de las personas consultadas no desea que Suthep y su nueva Fundación de Reformas Democráticas y Populares entre en el juego político y que consecuentemente cause un embrollo.
Quien formara parte del gobierno del Partido Democrático durante la masacre de jóvenes miembros de los llamados Camisas Rojas en 2010, desató violentas protestas callejeras que pusieron al país al borde de la guerra civil durante seis meses previos al golpe militar.
2015-08-03 13:41:32