Internacional

Deportación masiva de colombianos desde Venezuela

Por Sylvia B. Zárate

BOGOTA, 27 ago (Xinhua) — Las relaciones entre Colombia y Venezuela sufren hoy una inesperada crisis por cuenta de la reciente decisión del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de cerrar parte de la frontera y deportar a los colombianos indocumentados en el marco del estado de excepción declarado en seis municipios.

Un total de 1.097 colombianos han sido deportados y más de 5.000 han salido de forma voluntaria en esta semana según lo anunció este miércoles el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, desde Cúcuta, lugar en donde rechazó la decisión de su homólogo venezolano como medida para combatir la delincuencia, el narcotráfico y la presencia de paramilitares.

Santos reiteró la disposición de Colombia para luchar de la mano con Venezuela en contra de estos delitos, pero recordó los daños económicos, y sociales que el cierre de la frontera ocasiona para las comunidades de los dos países.

El jefe de Estado dijo que considera inadmisible la forma en la que los colombianos fueron sacados de sus viviendas sin aviso y que aunque su Gobierno actuará con firmeza para garantizar los derechos de los colombianos, hará lo posible por resolver este conflicto por las vías diplomáticas.

«No es admisible, bajo ninguna circunstancia, la forma en que estos colombianos han sido expulsados del territorio venezolano: dejando atrás hijos, muchos de ellos niños, como la hija de 12 años de una señora que me contó su historia, y que se quedó al otro lado de la frontera, mientras a su mamá la sacaban de donde había vivido por años. Les han destruido sus casas, sus pertenencias, sus documentos de identidad», señaló.

«Estamos manifestando nuestra protesta y exigiendo a las autoridades venezolanas respeto por la dignidad de los colombianos, respeto por estas familias que no son ningunos paramilitares, son familias pobres, familias humildes que lo único que quieren es que los dejen vivir, que los dejen trabajar (…) Yo, como Presidente de todos ustedes, tengo la obligación de protegerlos de todo tipo de abusos, y los voy a proteger. Entendemos su dolor, su indignación, su sentimiento de impotencia y humillación, y estamos haciendo todo para ayudarlos» , agregó.

Después de visitar los albergues y escuchar los testimonios de los colombianos, el presidente aseguró que todos serán protegidos y contarán con todas las garantías para establecerse de nuevo en su país gracias al plan integral diseñado por el Gobierno que cubrirá salud, vivienda, educación, empleo y abastecimiento de combustibles.

«Pero quiero decirles, con toda la indignación que esto me produce, como colombiano y como el Mandatario de este país, a estos deportados, a todos los que han regresado, que en Colombia ustedes están en casa. No han regresado como forasteros, no son extraños en su tierra» , añadió el presidente quien pidió a los colombianos que se devolvieron al país voluntariamente que se registren en las listas oficiales para poder gozar de estos beneficios.

Entre tanto, en la ciudad de Cartagena se reunieron más temprano las cancilleres de ambos países, María Ángela Holguín (Colombia) y Delcy Rodríguez (Venezuela), quienes anunciaron que seguirán trabajando conjuntamnte para resolver los problemas de delincuencia que se presentan en la frontera que abarca 2.200 kilómetros.

Holguín reiteró el rechazo de Colombia frente al bloqueo mientras que Rodríguez negó que la Guardia Venezolana haya cometido violación de derechos humanos a los colombianos deportados y denunció que las autoridades de su país son víctimas de manipulación y de exageraciones por parte de los medios de comunicación que cubren los hechos en la frontera.

Mientras el Gobierno colombiano se mantiene en una posición serena y dispuesta al diálogo, varios políticos y un sector de la sociedad le han pedido más firmeza frente a las más de 500 quejas hechas por colombianos a la Defensoría del Pueblo relacionadas con maltrato físico, verbal,desintegración familiar y privación de la libertad injustificada entre otros.

La Procuraduría anunció que la próxima semana presentará ante la Fiscal de la Corte Penal Internacional un informe sobre la política venezolana de ataque sistemático a la población colombiana, por tratarse de crímenes de lesa humanidad y que solicitará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que imponga medidas cautelares al Gobierno de Venezuela para que cese el ataque contra la población colombiana.

Por su parte, el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe también viajó a la zona limítrofe para expresar su solidaridad con los colombianos y para exigir al actual Gobierno que haga respetar la dignidad de sus compatriotas que, según él, viven una situación comparable con el holocausto nazi.

«Así como Hitler infundió odio contra los judíos diciendo que eran la base del mal y una raza inferior y todo terminó con el asesinato de seis millones de judíos, la dictadura castro-chavista de Venezuela está dedicada a infundir odio contra el pueblo colombiano llamando a nuestras mujeres prostitutas y a nuestros compatriotas paramilitares», dijo el político cabeza del Partido Centro Democrático.

Lo mismo hizo el expresidente César Gaviria, quien aseguró que nunca se había visto que ningún presidente venezolano humillara de tal forma a los colombianos y dudó de las razones del presidente Maduro para cerrar la frontera y deportar a los colombianos, diciendo que han vivido allá por décadas y claramente tampoco se trata de paramilitares ni contrabandistas.

«Los colombianos no se van para Venezuela a buscar trabajo ni comida porque allá no hay. Los colombianos hace mucho tiempo que no se van y nuestras ciudades están es llenas de venezolanos. Eso es tratar de mostrar una fortaleza como si Venezuela fuera un paraíso y no lo es (…) él (Maduro) no va a humillar a Colombia, puede estar totalmente seguro que Colombia no se va a dejar humillar de la manera como él nos está humillando, no se lo vamos a tolerar», expresó.

Gaviria también mostró su preocupación por la blanda reacción del secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), el expresidente colombiano Ernesto Samper, quien señaló que no había problemas de gravedad en la zona fronteriza que a esta hora se encuentra militarizada por oficiales de los dos países.

«Que vaya a Cúcuta, que vaya y mire lo que está pasando con los ciudadanos colombianos, que mire los niños que están saliendo por allí, que mire las mujeres y los señores ancianos (…) que mire a ver si tienen cara de paramilitares», dijo.

Desde la llegada de Juan Manuel Santos al poder en agosto de 2010, las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela no se habían visto tan afectadas.

Cabe recordar que fue Santos quien junto al exmandatario venezolano Hugo Chávez, restablecieron relaciones diplomáticas que el Gobierno de Venezuela había roto luego de que Álvaro Uribe presentara ante el Consejo Permanente de la OEA una denuncia por la supuesta presencia de campamentos guerrilleros en Venezuela.

Ahora, resta esperar las reuniones de alto nivel entre ministros de Defensa, de Hacienda y de Comercio de ambos países para determinar políticas conjuntas de lucha contra el crimen en la frontera, mientras los colombianos que salieron y que seguirán saliendo deportados, según lo anunció hoy el Gobierno de Venezuela, logran instalarse en su país

2015-08-27 06:32:04