WASHINGTON, 31 dic (Xinhua) — El Estado Islámico (EI), el grupo terrorista que ha ocupado una vasta extensión de territorio en Siria y en el norte de Irak, se ha debilitado en el último año, pero eso podría implicar un riesgo para Occidente porque es probable que lance ataques terroristas en 2016, consideran expertos estadounidenses.
Estados Unidos ha estado bombardeando objetivos del EI durante cerca de un año, por temor a que pueda usar sus bases para tramar ataques contra Occidente. Eso sucedió con Al-Qaeda en la década de los 90, cuando estableció bases en Afganistán y lanzó los ataques del 11 de septiembre del 2001, en los que murieron cerca de 3.000 personas en Nueva York y Washington.
Parece que la posición del EI se ha debilitado, pero los terroristas saben que tienen que permanecer vigentes. Una forma de hacerlo es proyectar su influencia fuera del Medio Oriente lanzando ataques contra el Occidente encabezado por Estados Unidos.
De hecho, los ataques recientes del EI en París podrían ser un augurio de lo que podría ocurrir en 2016. Aunque quizás no se presente un ataque tan grande como el del 11 de septiembre de 2001, porque existe demasiada seguridad a nivel mundial como para que un grupo terrorista pueda lanzar un ataque tan audaz, un escenario más probable es que se lancen muchos ataques con armas pequeñas.
Ese tipo de ataques son muy difíciles de impedir y detectar y el lanzado recientemente en California por una pareja radicalizada por el EI demostró que sólo dos personas pueden causar más de una decena de víctimas y aterrorizar a una nación entera.
Wayne White, ex subdirector de la Oficina de Inteligencia de Medio Oriente del Departamento de Estado, dijo a Xinhua que parece que el EI se está debilitando a causa de diversos factores.
Entre ellos están crecientes ataques estadounidenses y rusos, un mayor daño al lucrativo sector petrolero y desafíos militares contra varios puntos distantes a lo largo de su perímetro grande y difícil de defender.
La simple magnitud del perímetro que el EI debe defender siempre ha sido su mayor vulnerabilidad, sobre todo cuando trata de movilizar a un gran número de fuerzas hacia sectores amenazados, lo que atrae dañinos ataques aéreos.
A finales de diciembre, no sólo las fuerzas iraquíes lograron importantes victorias en Ramadi, sino que hacia el oeste, las fuerzas de la Alianza Democrática Siria, encabezada por los kurdos, capturaron la presa Tishrin y considerables áreas en poder del EI en el noroeste de Siria, indicó White.
Con todos esos retos en su territorio, es probable que el EI decida actuar en el exterior.
White mencionó que a los dirigentes del EI los motivan diversos factores: tratar de intimidar a sus principales enemigos en Occidente y Rusia para que reconsideren los costos de su participación; impulsar el reclutamiento en el extranjero por medio de la demostración de su poder y alcance, y tratar de elevar la moral de sus filas dentro del maltratado y reducido perímetro del grupo en Siria e Irak.
White añadió que, además de esos factores, otro reto que la coalición contra el EI debe tener en mente es que cuando el «estado» EI empiece a perder grandes extensiones, los combatientes del EI tratarán de escapar de las fuerzas.
«Debido a la inmensidad de las fronteras, y al incompleto patrullaje fronterizo sobre todo en Turquía, Jordania y Arabia Saudí, muchos miembros del EI probablemente escaparán, igual que hicieron muchos cuadros de Al Qaeda, de las garras de Estados Unidos y las fuerzas aliadas en Afganistán en 2001-2002», mencionó White.
En un correo electrónico enviado a los suscriptores, la compañía global de inteligencia Stratfor hizo una evaluación similar y dijo que «el núcleo del Estado Islámico sufre una intensa campaña militar, lo que conducirá al grupo a enfocarse más en ataques terroristas fuera de Medio Oriente».
2016-01-01 07:45:57