Washington, 19 ene (PL) La Corte Suprema de Estados Unidos decidió hoy que analizará la legalidad de los alivios migratorios dictados por el presidente Barack Obama en noviembre de 2014 y que fueron bloqueados por los republicanos en tribunales del país.
Los magistrados estudiarán una demanda del gobierno y darán su veredicto sobre si desechan sentencias de tribunales inferiores que bloquearon las acciones ejecutivas de Obama, algo que puede ocurrir en abril y los resultados estarían en junio, un mes antes de las convenciones nacionales los partidos Demócrata y Republicano.
Las medidas dictadas por la Casa Blanca regularizarían la situación migratoria de entre cuatro y cinco millones de personas que tienen hijos estadounidenses, un proceso bloqueado por 26 estados gobernados por los republicanos en un tribunal federal de Texas.
La Corte decidió que el caso estuviera entre los 70 y 80 casos que admite cada año de entre 10 mil peticiones.
En noviembre de 2015 el mandatario pidió al órgano legislativo que fijara cuanto antes una fecha para decidir sobre las medidas migratorias destinadas a regularizar a cinco de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.
Si los nueve magistrados del Alto Tribunal deciden en junio de 2016 sobre las medidas de Obama, el mandatario podría comenzar a implementar sus políticas para frenar las deportaciones antes de dejar la Casa Blanca, en enero de 2017.
El asunto fue a la Corte luego que los 26 estados dominados por los republicanos lograron que un tribunal inferior en Texas y el Quinto Circuito de Apelaciones, con sede en Nueva Orleans, suspendieran la aplicación del plan de la Casa Blanca.
En la decisión de hoy está el futuro de las personas que se beneficiarían del programa de Acción Diferida para Responsabilidad de los Padres (DAPA), actualmente bloqueado y dirigido a los padres con hijos con residencia permanente o ciudadanía estadounidense.
En las manos del Supremo está también el plan de Acción Diferida (DACA), destinado a los jóvenes indocumentados, conocidos como «Dreamers» (soñadores), que llegaron al país siendo niños.
Obama se comprometió por primera vez en 2008 a cambiar el sistema migratorio del país, pero al no contar con el beneplácito republicano en el Congreso decidió hacer uso de su poder ejecutivo para al menos evitar la deportación de varios millones de personas.
En los comicios estadounidenses tantos demócratas como republicanos intentan atraer a los votantes latinos, los cuales, según estadísticas oficiales, pueden inclinar la balanza en noviembre hacia una u otra agrupación.
2016-01-19 12:38:25