Internacional

Cuestionamientos a candidatos resaltan en campaña electoral peruana

El empresario César Acuña dejó en manos de la Universidad Complutense de España el caso de las revelaciones sobre copias de textos ajenos en su tesis de doctorado obtenido en ese centro académico, que le abrió una investigación.

Para el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Francisco Távara, de comprobarse el plagio Acuña habría incurrido en falsedad al incluir el título en la hoja de vida de su inscripción por el candidato y por tanto su postulación sería anulada.

Sin embargo, otros especialistas anotan que la drástica medida solo corresponde cuando el candidato, que en este caso disputa el segundo lugar en las encuestas, miente sobre sus ingresos u oculta sentencias judiciales adversas.

Acuña negó ayer el plagio y afirmó que sus adversarios usan el tema para anular su candidatura porque temen su ascenso en los sondeos, en medio de una ola mediática y política de ataques en la que la candidata izquierdista Verónika Mendoza dijo que un plagiario no puede ser presidente por su insolvencia ética.

Sin embargo, en analista Sinesio López afirmó que Acuña está afectado en lo académico y ético, pero en lo electoral es improbable que se anule su candidatura y el tema es muy lejano para la masa de electores en un país de cultura política permisiva.

«Bajo este panorama, Acuña puede ganar en vez de perder. Las contracampañas han fortalecido siempre al candidato criticado», señaló al poner en duda que el candidato deje de crecer en los sondeos.

Por otra parte, la candidata favorita de los sondeos, Keiko Fujimori, neoliberal como Acuña, enfrenta el peso del pasado, del régimen de su padre, Alberto (1990-2000), y es objeto de cuestionamientos por tratar de presentar como errores los delitos por los que su progenitor y decenas de sus colaboradores están presos.

A ello se añade recordatorios de las denuncias de su madre, Susana Higuchi, ante una comisión parlamentaria, de que fue secuestrada y torturada por denunciar que los hermanos del entonces presidente se apropiaban de donaciones japonesas para los pobres de Perú.

Los reproches a Keiko Fujimori se deben a que calificó las torturas a su madre como «leyenda urbana» y sostuvo que su padre fue absuelto en ese caso, lo que no es cierto; críticas que se suman a la detección de elementos involucrados en casos de corrupción en sus listas de candidatos.

No es menos grata la situación del expresidente Alan García, cuarto en las encuestas y que tiene encima la condena general a la libertad que otorgó a miles de condenados por narcotráfico, por lo que tiene pendiente una acusación de violación constitucional.

Pese a que los indultos y conmutaciones son potestad presidencial, García alegó hoy que no tiene nada que ver con el caso porque en los tribunales solo se ha condenado por un caso al jefe de la comisión que preparaba los indultos en su último gobierno (2006-11), Miguel Facundo Chinguel, a quien inicialmente avaló.

El empresario neoliberal Pedro Pablo Kuczynski, quien disputa el segundo lugar en las encuestas con Acuña, reaccionó irritado porque una comisión parlamentaria lo llamó a declarar en una pesquisa por presuntos sobornos de empresas brasileñas a funcionarios peruanos en décadas recientes.

Kuzcynski fue premier y ministro de Economía del gobierno de Alejandro Toledo (2001-06), etapa incluida en la investigación y niega que tuvo que ver con contratos con empresas brasileñas, alegando que la citación es sospechosa en plena campaña electoral.

Toledo, quinto en los sondeos y también neoliberal, tiene pendiente un proceso en el ministerio público por posible lavado de activos en la compra de costosos inmuebles por su anciana suegra belga, con dinero que un millonario israelí dice haber aportado.

2016-01-28 12:45:29