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Prolongado malestar económico en Japón supone la muerte de «Abenomics»

Según los últimos datos del producto interior bruto, la tercera mayor economía del mundo se contrajo un 1,4 por ciento anualizado en el último trimestre, lo que equivale a una caída del 0,4 por ciento sobre una base ajustada a la inflación en relación al trimestre anterior.

TOKIO, 15 feb (Xinhua) — La contracción de la economía de Japón en el último trimestre, que fue más severa que lo esperado por el mercado, con el telón de fondo del incremento de los costes del estado del bienestar a causa de la actual crisis demográfica, ha llevado a algunos analistas a considerar que la retórica de la política económica promovida por el primer ministro, Shinzo Abe, conocida como «Abenomics», ha agotado su recorrido.

Según los últimos datos del producto interior bruto, la tercera mayor economía del mundo se contrajo un 1,4 por ciento anualizado en el último trimestre, lo que equivale a una caída del 0,4 por ciento sobre una base ajustada a la inflación en relación al trimestre anterior.

Los analistas japoneses hacen especial mención a que los componentes de los datos del PIB muestran que el principal motor de la economía nipona, el consumo (que supone un 60 por ciento de la economía) ha decrecido un 0,8 por ciento en términos reales en el periodo registrado. Los salarios y las exportaciones totales también ponen el foco sobre la ineficacia de la combinación de políticas fiscales de Abe.

«Los salarios mensuales cayeron casi un 1 por ciento en 2015 en comparación con el año anterior, lo que está creando una ‘mentalidad mísera’ aquí, y esto implica que ahora, por partida doble, los hogares se apretarán el cinturón porque no hay evidencias tangibles de que vayan a mejorar y hasta que los ingresos disponibles, no solo los salarios en general, crezcan, los consumidores no gastarán», explicó a Xinhua el destacado estratega de Nomura Holdings Inc. Akihiro Hoshino.

El analista explicó que desde que fueron puestas en marcha las ‘Abenomics’, sus dos fases todavía no se han traducido en nada parecido al «milagro económico» prometido por el primer ministro. Además, señaló Hoshino, la amenaza de una nueva subida de impuestos podría llevar a una mayor presión a la baja y a una creencia del público y del mercado de que la economía del país está atrapada en una ciénaga.

Los esfuerzos para combatir la deflación a través de la expansión monetaria solo han tenido un impacto marginal, pese a la perpetua posición optimista del banco central. La tasa de inflación se ha mantenido plana, y el Banco Central de Japón (BCJ) continúa retrasando la fecha en la que se debe alcanzar la meta de inflación del 2 por ciento, expuso Hoshino.

El estratega añadió que la segunda flecha de las ‘Abenomics’, que implica el impulso al gasto gubernamental para estimular la economía, todavía no ha dado sus frutos, ya que pese a un flexible mercado de préstamos y a la actual tasa de interés negativo del BCJ para instar a las empresas a recolocar su dinero en la economía, continuará errando el tiro mientras la demanda de los productos fabricados en Japón siga en declive.

«Las exportaciones cayeron un 0,9 por ciento en el último trimestre, dado que los mercados emergentes, así como la demanda de Estados Unidos, se desplomaron. Y quizás esto deja expuesto el mayor defecto de las ‘Abenomics’, ya que asume que Japón será capaz de continuar despachando sus productos con un yen débil», argumentó Hoshino.

Laurent Sinclair, analista e investigador de la revista «Pacific Affairs», indicó que la hipérbola que rodea a las primeras dos flechas de las «Abenomics» (la flexibilidad monetaria, los estímulos fiscales) han visto muy poco o ningún avance en la economía actual, y se espera que en lo adelante se enfrente una mayor presión.

Una segunda ronda de subida de los impuestos al consumo está programada para 2017, con la primera arrastrando nuevamente a la nación a una recesión técnica, y la tercera flecha de la reforma estructural siendo más un «concepto» que una solución tangible.

«La cantidad que el gobierno tiene que invertir en los costos del bienestar social es colosal y mientras la sociedad aquí se siga envejeciendo y reduciendo, dichos costos aumentarán de manera conmesurada», señaló Sinclair.

«Los planes de reforma de Abe destinados a brindar energía a los sectores económicos decadentes y buscar que más personas contribuyan mediante el ofrecimiento de ciertas iniciativas, tales como igual salario por igual trabajo, su idea «Womenomics», y motivar a las trabajadoras de la salud permanecer en sus puestos o regresar al trabajo después de la licencia de maternidad, por ejemplo, son muy buenos teóricamente», indicó.

«Pero ese es el punto, que son simplemente conceptos teóricos; ideas de lo que debería pasar y no mapas de rutas claros de cómo alcanzarlos», puntualizó el analista.

Otros analistas concuerdan que quizás sea hora de reconsiderar el gastado axioma de las «Abenomics», porque en las salas de conferencia puede que este concepto tenga sentido, pero en la realidad se está quedando muy por debajo de sus metas.

«Supone demasiado y carece de lógica. Por ejemplo, ¿por qué intentar incentivar un sector de la salud apático, cuando las reformas de inmigración podrían ser la solución ideal? ¿Por qué centrarse en el bienestar fiscal de los ancianos que están sentados sobre grandes ahorros, mientras los jóvenes viven de cheque en cheque sin tener una renta disponible?», se preguntó Hisao Katayama, analista de Nomura Securities Co.

«Pues sí, en muchos aspectos estamos presenciando la muerte de las ‘Abenomics’, y su sucesor debe ser un enfoque más pragmático, realista y viable que pueda enfrentar las algunas veces inesperadas presiones negativas tanto para la economía nacional como para la global, mientras se afrontan las metas de la reforma a largo plazo», subrayó Katayama.

2016-02-15 16:54:50