Bagdad, 30 mar (PL) Tropas iraquíes intensificaron hoy los ataques contra el Estado Islámico (EI) en Kirkuk, Babel y Al-Anbar, en medio de creciente presión política al primer ministro Haider Al-Abadi para que nombre nuevo gobierno y ejecute reformas.
El mando de las fuerzas federales de seguridad indicó que la policía de Kirkuk arrestó a varios dirigentes de la agrupación terrorista durante operaciones en la aldea de Yengejeh, en el distrito de Al-Tuz, unos 110 kilómetros al sur de la referida provincia.
Los detenidos estaban implicados en la detonación de cinco carros bombas en Al-Tuz y de colocar decenas de otros vehículos con explosivos en la carretera entre ese distrito y la ciudad de Tikrit, capital de la demarcación septentrional de Salaheddin.
Asimismo, fuerzas policiales, del Ejército y del servicis de inteligencia capturaron a cuatro supuestos terroristas durante una redada en el barrio de Alejandría, al norte de Hilla, la cabecera de la provincia de Babel.
Voceros castrenses indicaron que esas acciones se realizaron en paralelo a las operaciones armadas de mayor envergadura para mantener el dominio gubernamental en Ramadi, la capital de la occidental Al-Anbar, y tratar de expulsar a los fundamentalistas del EI de Fallujah.
El jefe de Operaciones de Al-Anbar, Ismail al-Mahalawi, anunció que el martes perdieron la vida siete yihadistas y sus vehículos artillados fueron destruidos en Ramadi, mientras destacamentos combinados de soldados y combatientes kurdos Peshmerga combatían en proximidades de Mosul.
Entretanto, los seguidores del clérigo chiita Muqtada Al-Sadr arreciaron las movilizaciones en Bagdad, luego de la reunión del religioso radical con el primer ministro Al-Abadi para darle de plazo hasta el jueves para designar un nuevo gobierno de tecnócratas.
Al-Sadr advirtió que su bancada parlamentaria votaría a favor de retirar la confianza a Al-Abadi, si éste declina nombrar un gabinete capaz de llevar a cabo las reformas contra la corrupción y otras medidas prometidas.
Los partidarios del clérigo radical continuaron apostados en inmediaciones de la fortificada Zona Verde a la espera de que mañana expire el plazo dado por el hemiciclo al primer ministro para nombrar el nuevo ejecutivo.
Al-Abadi debe acatar el plazo, subrayó el jefe de la corriente «sadrista» en un mensaje a sus partidarios acampados fuera de la Zona Verde al reiterar la advertencia de que «si falla en hacerlo, votaremos para retirarle la confianza».
Por su parte, el jefe del Ejecutivo prometió implementar las reformas y consideró que las presiones sen ese sentido no deben amenazar la seguridad del país, al tiempo que anunció investigaciones contra quienes usaron sus puestos para servir sus propios beneficios personales.
2016-03-30 13:35:59