
Santiago de Chile, 21 abr (PL) Luego de un extenso recorrido por la capital chilena, este miércoles y jueves, los restos mortales del expresidente Patricio Aylwin serán depositados este viernes en el Cementerio General.
Antes, discursos de varias personalidades de la política en Chile se refirieron de forma encomiástica a Aywlin.
Fue el primer mandatario en democracia tras desmontarse 17 años de dictadura de Augusto Pinochet en 1990. Recibe funerales de jefe de estado y su figura es venerada por la clase política chilena y miles de personas que lo despidieron en esta capital.
En la sede del ex Congreso Nacional y el Palacio de La Moneda, el cortejo fúnebre fue objeto del tributo encabezado por la presidenta de la República, Michelle Bachelet, sus ministros, y responsables de los principales partidos del país austral.
Abogado de profesión, destacado miembro de la democracia cristiana, Aylwin murió el pasado lunes a los 97 años por causas naturales, reconocido por su papel en la transición hacia la democracia después de la dictadura.
Pero dentro del respeto por su deceso, no pocos historiadores y políticos chilenos remarcaron también la postura de Aylwin, contraria al derrocado gobierno de Salvador Allende y sus frases a favor de la asonada golpista.
El ex ministro de Educación Jorge Arrata, en comentarios a la prensa, consideró que el ex gobernante facilitó la asonada golpista.
«Yo no calificaría de golpista a Patricio Aylwin, pero creo que su comportamiento en ese momento, representando a la mayoría de su partido, facilitó el Golpe Militar», dijo Arrate, ex candidato presidencial.
Aylwin fue centro de polémicas por frases y pensamientos que de cierta forma justificaron el sangriento golpe de estado pinochetista del 11 de septiembre de 1973, por su rechazo absoluto al socialismo que ponderaba Allende.
El joven parlamentario Gabriel Boric escribió en una columna en el semanario The Clinic argumentos con los cuales justificó porque se incluía entre los pocos que no estuvieron en las ceremonias de homenaje a Aylwin.
«Si tuviera que definirlo en una sola palabra, diría que Aylwin fue un personaje contradictorio. Contradictorio porque promovió el golpe de Estado del 11 de Septiembre y una vez consumado este lo justificó sin ambages (…)», aseguró.
Como también fue promotor de la recuperación de la democracia una vez consolidada la dictadura, más extensa y más brutal de lo que cualquiera se hubiera imaginado en los tensos días de 1973, acotó.
El irreverente diputado de Izquierda Autónoma subrayó que «la historia oficial dice que la dictadura cayó con un plebiscito, pero se olvidó de que fue la organización del pueblo la que horadó la supuesta solidez de la dictadura».
Al completar su idea, apuntó que el pueblo levantó del olvido a sus muertos, dijo basta a la tortura y afirmó premonitoriamente que vivir dignamente era un derecho.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, el titular de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, la OEA, el rey de España, Felipe VI, se encuentran entre las personalidades que valoraron a la figura de Aylwin.
Michelle Bachelet calificó a Aylwin como «un hombre que permitió reconstruir un país democrático una vez que asumió la presidencia» en sus palabras de despedida.
En la ceremonia en el ex Congreso Nacional hablaron los ex mandatarios Eduardo Frei y Sebastián Piñera, y los presidentes de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade, y del Senado, Ricardo Lagos Weber, entre otros.
2016-04-21 12:37:52