Ottawa, 9 may (PL) Autoridades canadienses están esperanzadas hoy de que las lluvias y un clima más frío ayude a controlar un voraz incendio que desde el 1 de mayo afecta a la provincia de Alberta, al norte del país.
Las llamas devastaron parte de la ciudad de Fort McMurray, un pujante centro petrolero abandonado presurosamente por sus cerca de 90 mil habitantes ante el avance de las llamas, en lo que se considera uno de los mayores desastres en la historia moderna de Canadá.
Aunque las lluvias atajaron en parte el avance del siniestro el domingo y un descenso de las temperaturas hoy, junto a ligeras lloviznas, presagiaban un mejor desempeño de los miles de bomberos que luchan por frenar las llamas, las autoridades mantienen la emergencia por la explosiva situación.
Las arenas bituminosas, centro de la producción de cerca de un millón de barriles de petroleo por día, dificultan la tarea al facilitar la expansión del fuego.
El auge petrolero del país está en peligro, más que cuando el precio del crudo comenzó a derrumbarse a finales de 2014, estiman analistas de mercado.
Según testigos, por el momento las temperaturas más bajas permitieron a los bomberos ganar cierto control sobre el incendio, que se alejo de Fort McMurray, aunque todavía es fuerte en un bosque cercano, y se mantiene el peligro de que retorne.
Hasta ahora las pérdidas son incalculables, aunque fuentes vinculadas a las empresas aseguradoras estiman que los daños superan los siete mil millones de dólares.
Las mayores afectaciones se registran en más de mil 600 viviendas y edificios que fueron destruidas por las llamas, aunque escaparon de la tragedia importantes centros como hospitales, escuelas y funcionan las plantas de tratamiento de agua, lo que debe facilitar el retorno de cerca de 25 mil evacuados.
Según un funcionario del gobierno de Fort McMurray en esa urbe más del 80 por ciento de los hogares se mantienen en pie.
Aunque no se registran muertos ni heridos por el fuego, durante las labores de evacuación dos personas murieron en un accidente de tránsito.
Mientras en la vecina provincia de Saskatchewan un denso humo cubre una parte de la zona y las autoridades dijeron que no existe una amenaza inminente de fuego para cualquier comunidad.
2016-05-09 10:50:23