París, 23 jun (PL) Al menos 85 personas fueron detenidas hoy en esta capital donde tiene lugar una manifestación contra un proyecto de reforma laboral del gobierno que desde hace más de tres meses provoca acciones de rechazo en todo el país.
La prefectura de policía atribuyó los arrestos al hecho de que se trata de individuos que llevaban objetos que podían ser utilizados como proyectiles durante la marcha.
El desfile tiene lugar bajo un amplio dispositivo de seguridad ya que fueron desplegados más de dos mil policías.
Tras unas discusiones con el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, líderes de los principales sindicatos de Francia anunciaron ayer que la manifestación, inicialmente prohibida por la policía que alegó razones de seguridad, fue autorizada.
Las organizaciones sindicales y estudiantiles obtuvieron el derecho de manifestación en la ciudad con un recorrido propuesto por el ministro del Interior, así como la autorización a movilizarse al 28 de junio según unas modalidades aún por determinar, explicó a medios de prensa Philippe Martínez, líder de la Confederación General del Trabajo.
La movilización debe seguir un trayecto de aproximadamente 1,6 kilómetros, bastante más corto que el previsto, en la zona de la plaza de la Bastilla.
Martínez enfatizó durante una entrevista con la televisora BFM TV que «cada vez que se intentan calmar las cosas, el primer ministro (Manuel Valls) echa leña al fuego».
El secretario general de Fuerza Obrera, Jean-Claude Mailly, advirtió de que si el presidente François Hollande sigue adelante con el texto del proyecto de ley sin modificarlo, las protestas se reanudarán en septiembre, después de las vacaciones de verano.
Entretanto, Hollande insistió en que su gobierno irá «hasta el final» con dicho texto, actualmente debatido en el Senado.
A su juicio, es «esencial no sólo que las empresas puedan contratar más y que haya más formación para los que están alejados del empleo, sino también que haya más contratos indefinidos y más en materia de inserción».
Sin embargo, los detractores del plan afirman que se trata de una iniciativa que favorece a los empresarios y daña los derechos de los trabajadores, al dar a los primeros mayores poderes en materia de organización del tiempo de trabajo y de despidos.
2016-06-23 11:12:03