Panamá, 6 jul (PL) El enfrentamiento a la delincuencia transnacional es el objetivo de altos mandos de la Policía del continente, que se reunirán aquí a partir de hoy en la XXIII Conferencia Regional de las Américas de Interpol.
Los temas en la agenda incluyen tráfico de drogas y de personas, terrorismo, ciberdelincuencia, así como reforzar las alianzas entre la institución mundial y las fuerzas del orden de los 46 países asistentes, informaron los anfitriones a la prensa.
La cita, que será a puerta cerrada y se extenderá hasta el viernes, estuvo precedida por otra celebrada el pasado mayo en esta capital, que reunió a las subcomisiones Técnicas Investigativas contra las Pandillas, Robos y Hurtos de Autos de la oficina de Interpol para Centroamérica.
Actualmente la subregión enfrenta enérgicamente al tráfico de drogas, cuyo corredor tiene a Panamá como primer escalón; también combate la trata de personas, principalmente para semiesclavitud sexual y el tráfico humano, delitos asociados al crimen organizado que opera en la zona.
En lo que va de año, los estamentos de seguridad panameños informaron que unas 23 toneladas de estupefacientes fueron incautados a las bandas criminales, mientras la sociedad se estremeció con varios casos de ajustes de cuentas entre delincuentes quienes participan en las cadenas de narcotráfico.
La operación conjunta simultánea Mesoamérica desmanteló a finales de junio pasado una red de tráfico de migrantes en Panamá, Costa Rica, Guatemala, Honduras y El Salvador.
En esta capital fueron detenidos dos colombianos considerados cabecillas de la organización, quienes residían en un lujoso edificio ubicado en una zona exclusiva, y utilizaban un discreto hospedaje en una barriada pobre, el cual fue allanado, según el Ministerio Público (MP) panameño.
El fiscal especializado contra la delincuencia organizada, Rafael Baloyes, informó a periodistas que también aprehendieron a cinco panameños, mientras se investigan a otras siete personas presuntamente vinculadas a la red.
Los locales cumplían funciones logísticas de transporte, alojamiento y alimentación, mientras que vecinos de los lugares donde pernoctaban los migrantes ilegales, aseguraron a medios locales que los grupos compuestos en su mayoría de africanos y asiáticos, transitaban por la zona sin interferencias de las autoridades.
«Estas personas entraban a Panamá por la provincia de Darién, proveniente de Colombia, donde ingresaban por mar o por tierra, y desde Panamá comenzaba el recorrido hacia los Estados Unidos», señaló el MP.
La operación es consecuencia de una investigación compleja desde el mes de enero, con seguimientos y vigilancias a la red, a quienes les ocuparon facturas, recibos, dispositivos tecnológicos y dinero en efectivo, informó la fuente.
Existen sospechas de que ese grupo se vinculaba a miembros del clan Úsuga, banda criminal colombiana ligada al tráfico de drogas e indocumentados, y a la trata de personas, considerada la más grande y mejor organizada del país, la cual opera en la región de Urabá y el Pacífico de Colombia.
2016-07-06 08:35:53