Tegucigalpa, 9 jul (PL) Cientos de hondureños acompañaron el entierro de la ambientalista Lesbia Yaneth Urquía, asesinada en el central departamento de La Paz el pasado miércoles, difundieron hoy medios de prensa de este país centroamericano.
Según el Heraldo, esas personas dieron su último adiós a la destacada activista, integrante del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), tras una misa en un templo católico.
Integrantes del Copinh exigieron al gobierno y las autoridades de este territorio, que investiguen con prontitud el crimen contra Urquía, quien se oponía a la privatización de los proyectos de energía en La Paz.
También demandaron al Ejecutivo que cesen los crímenes contra los activistas que defienden los derechos de las comunidades.
Luego de que se encontrara el cuerpo de Urquía, autoridades policiales informaron que la víctima presentaba un trauma encéfalo craneal abierto, provocado por un objeto cortante.
El asesinato de la activista social ocurre a poco más de cuatro meses de que sicarios ultimaran en el occidental departamento de Intibucá a la Coordinadora general del Copinh y defensora de los derechos de los pueblos indígenas, Berta Cáceres.
La defensora de derechos humanos se oponía a la construcción en el occidente hondureño de un proyecto hidroeléctrico que afectaba al medio ambiente y a poblaciones de la demarcación.
Tras un fuerte rechazo popular a escala internacional por el asesinato de Berta Cáceres, las autoridades hondureñas capturaron y mantienen en prisión preventiva a cinco presuntos implicados en su muerte.
2016-07-09 15:23:29