San Juan, 12 ago (PL) Los puertorriqueños no han podido cobrar conciencia de la gravedad que implica hoy la propagación del virus del zika porque el asunto se ha politizado, aseguró el gobernador Alejandro García Padilla.
El mandatario adujo que esto ha provocado resistencia a medidas como la fumigación aérea, a la que se han opuesto diversos sectores del país, en particular científicos, ecologistas y activistas sociales, debido a la pretendida utilización del químico tóxico Naled.
García Padilla, que en la víspera recorrió el Centro Médico en el sector de Río Piedras acompañado del Cirujano General de Estados Unidos Vivek H. Murthy, se quejó de que sus estrategias contra la propagación del zika originen que los políticos estén pescando en río revuelto.
La administración del gobernante puertorriqueño enfrentó una dura resistencia cuando se quiso realizar en forma secreta un operativo de fumigación aérea con Naled impuesto por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, que llegó a enviar a la isla el producto en forma secreta, al igual que a los pilotos que realizarían el operativo.
Según el más reciente informe del Ministerio de Salud de Puerto Rico, hay ocho mil 766 personas contagiadas con zika, entre las cuales figuran 901 embarazadas.
El cirujano general Murthy aclaró a los periodistas que ni el CDC ni su agencia han pretendido imponer a los puertorriqueños la fumigación aérea con el tóxico, como es la percepción generalizada.
Dramatizó que en Miami, donde reside, se acaba de asperjar con Naled desde el aire y allí radican sus padres, además de su esposa embarazada.
«No voy a exponer a mi familia, sobre todo a mi esposa que está embarazada, a una situación de peligro», dijo Muthy a los periodistas.
Científicos y ecologistas puertorriqueños han denunciado los efectos ulteriores en la salud de la población del químico, que está prohibido en la Unión Europea desde 2012 y en el Reino Unido desde 2002.
Además, entienden que hay que realizar una batida por zonas para eliminar los focos de reproducción del mosquito Aedes aegypti, que transmite el virus, en vez de la aspersión aérea, que no afecta los criaderos y causa otros daños, como la muerte de las abejas y la contaminación de productos agrícolas.
García Padilla insistió en la importancia en este momento de que el país cobre conciencia de este problema que afectará eventualmente hasta el 25 por ciento de la población puertorriqueña, unas 825 mil personas, si no se atiende a tiempo.
Murthy es el tercer funcionario del más alto nivel de salud del gobierno de Estados Unidos que ha venido a Puerto Rico para reiterar la importancia de tomar medidas rigurosas para atajar la epidemia del zika, que hasta ahora ha causado una muerte.
El Cirujano General de Estados Unidos, al igual que lo ha hecho el gobierno puertorriqueño, reclamó de la población isleña su cooperación, porque «la responsabilidad» es de todos.
Murthy aseguró que «estoy muy preocupado» por la situación de Puerto Rico, al igual que lo hicieron en sus respectivas visitas al país el director del CDC, Tom Frieden, y la secretaria estadounidense de Salud, Sylvia Mathews Burwell.
En el transcurso de las visitas de funcionarios federales a Puerto Rico, el presidente Barack Obama dirigió un mensaje a la población isleña sobre la gravedad del problema del zika y la urgencia de atenderlo.
En la población puertorriqueña hay mucha suspicacia porque a lo largo del pasado siglo, el país fue utilizado en operaciones secretas de Estados Unidos como laboratorio humano para probar la píldora anticonceptiva, que generó malformaciones en sus orígenes, y hasta el Agente Naranja, utilizado en el sudeste asiático durante la Guerra de Vietnam, entre otros.
2016-08-12 07:53:10