La Habana, 7 oct (Xinhua) — Las delegaciones del gobierno de Juan Manuel Santos y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), acordaron hoy en La Habana retomar el diálogo y escuchar a todos los sectores de la sociedad para buscar una «rápida y eficaz» solución que permita concretar la paz.
A través de un comunicado conjunto leído por los jefes negociadores, Humberto de la Calle en representación del gobierno, e Iván Márquez por la guerrilla, reiteraron el compromiso de ambas partes de poner fin en el menor tiempo posible al conflicto armado más largo en América Latina.
«Es conveniente que sigamos escuchando, en un proceso rápido y eficaz, a los diferentes sectores de la sociedad, para entender sus preocupaciones y definir prontamente una salida por los caminos señalados en la sentencia de la Corte Constitucional C-376 de 2016», indicó el documento.
El texto consideró que el Acuerdo Final de Paz firmado el pasado 26 de septiembre en Cartagena de Indias, Colombia, por el presidente Santos y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias «Timochenko», contiene las «reformas y medidas necesarias» para sentar las bases de la reconciliación nacional.
Ambas partes reconocieron que a pesar del estrecho margen, la mayoría de los colombianos que participó en el plebiscito del pasado domingo votó a favor del «No» (50,22 por ciento frente a 49,78 por el Sí), por lo que resulta necesario hacer nuevas valoraciones.
«Las propuestas de ajustes y precisiones que resulten serán discutidos entre el gobierno y las FARC para dar garantías a todos», apuntó el texto.
Las delegaciones de paz insistieron en que se va a mantener el cese al fuego bilateral y definitivo decretado el pasado 29 de agosto, decisión que será monitoreada por un mecanismo tripartito coordinado por las Naciones Unidas con la participación del gobierno y las FARC.
El documento señaló que paralelamente se continuará avanzando en la puesta en marcha de «medidas de construcción de confianza de carácter humanitario».
Entre las medidas están la búsqueda de personas dadas por desaparecidas, los planes pilotos de desminado, la sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito, los compromisos respecto a la salida de menores de los campamentos y la situación de las personas privadas de libertad.
Ambas partes agradecieron el apoyo de los países garantes (Cuba y Noruega) y los acompañantes (Venezuela y Chile) por «su contribución constante a la búsqueda de soluciones en momentos de dificultad y su disposición a continuar apoyando el proceso de paz».
Las naciones garantes difundieron a la prensa una declaración donde ratificaron su compromiso para seguir «contribuyendo en todo lo posible, en esta nueva coyuntura, a solicitud de las partes, a la terminación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera en Colombia».
El pasado 2 de octubre y con la escasa participación del 37,43 por ciento del padrón electoral convocado a las urnas, 6.431.376 ciudadanos optaron por la opción del «No», mientras que los partidarios del «Sí» fueron 6.377.482.
Sólo 53.894 votos de diferencia colocaron al proceso de paz iniciado en La Habana, Cuba, hace casi cuatro años, en una difícil situación que convoca a la reflexión de las partes.
Desde hace tres días, según informaron los jefes negociadores de ambas delegaciones, se reactivaron los diálogos en la isla para analizar lo ocurrido y debatir sobre los planteamientos presentados por los defensores del «No», quienes la víspera y durante la próxima semana, se reunirán con el gobierno de Santos.
2016-10-07 12:49:26