Internacional

Pocas sorpresas hacia primarias de la derecha en Francia

París, 14 oct (PL) El panorama de la derecha en Francia luce bastante claro: Alain Juppé y Nicolás Sarkozy acumulan las mayores posibilidades para disputarse en primarias el boleto a las elecciones presidenciales de 2017.

Por Luisa María González

Al menos así se vislumbra el escenario tras el primer debate celebrado anoche entre los siete candidatos conservadores, una sesión de dos horas y media que reservó pocas sorpresas.

Fue una discusión milimétricamente organizada para garantizar a todos iguales posibilidades de expresarse, mientras los contendientes expusieron sus ideas y no escatimaron promesas de cómo piensan encaminar el país en los próximos cinco años.

En el terreno se midieron Nicolás Sarkozy, Alain Juppé, François Fillon, Bruno Le Maire, Jean-François Copé y Nathalie Kosciusko-Morizet, todos del partido Los Republicanos, así como Jean-Frédéric Poisson, del Partido Cristian-Demócrata.

Durante los intercambios quedó clara la experiencia de Juppé, quien fue primer ministro en la década de 1990 y luego ministro en varias carteras, un veterano que se vio tranquilo y muy seguro en sus proyecciones.

En el caso de Sarkozy, aunque más inquieto y temperamental, también echó mano de la experiencia ganada en un quinquenio como presidente de la República (2007-2012), circunstancia que citó en varias ocasiones como un punto a su favor.

Un sondeo realizado tras el debate indicó que un 36 por ciento de los telespectadores seleccionaron a Juppé como el ganador de la noche, con una diferencia considerable respecto Sarkozy, que quedó en un 22 por ciento.

El resto de los candidatos quedaron bastante alejados: Fillon y Le Maire con un 11 por ciento, Kosciusko-Morizet con un tres, Poisson con dos, y Copé con uno.

Tales números no implican muchos cambios respecto a las consultas realizadas en las últimas semanas, las cuales sitúan siempre a Juppé y Sarkozy como los favoritos para disputarse, en segunda vuelta de primarias, el boleto a las elecciones.

El debate de anoche, centrado sobre todo en política nacional, abordó un amplio abanico de temas: comenzó con el desempleo y la organización del trabajo, pasó por las propuestas de gestión económica y financiera para hacer frente a la crisis, y terminó con la seguridad interna, la lucha contra el terrorismo y la migración.

En muy escasas ocasiones los políticos se fueron más allá de las fronteras galas, y solo lo hicieron al referirse a la lucha contra la amenaza terrorista en el Medio Oriente.

Así que predominó la discusión en torno a cuestiones domésticas, con solo algunas confrontaciones entre ellos y sí numerosos ataques a la gestión el actual mandatario, el socialista François Hollande.

Cómo reducir el desempleo, qué solución aportar a un déficit público estancado y sin perspectivas de disminuir a corto plazo, o qué estrategia implementar para evitar nuevos atentados, fueron algunas de las cuestiones más polémicas, en sintonía con las preocupaciones más frecuentes en la población, según los sondeos.

Uno de los asuntos más controversiales fue la voluntad de varios de los candidatos de suprimir el límite de 35 horas de trabajo semanal, lo cual desde los sindicatos está considerado una conquista del movimiento obrero francés.

Otro tema espinoso fue la migración y la postura de varios políticos favorable a reducir y controlar más la entrada de foráneos a la nación gala.

En este punto, Sarkozy fue el más radical al abogar por suprimir el derecho a la reunificación familiar, vía por la que cada año llegan al país miles de extranjeros.

Aunque no abundaron las confrontaciones, sí hubo momentos de tensión como los pronunciamientos sobre los ‘expedientes judiciales’ y el caso Bygmalion, en el cual Sarkozy y Copé son investigados por presunto financiamiento ilícito a la campaña electoral del 2012.

Ambos eludieron toda responsabilidad y Sarkozy aseguró que ‘mi expediente judicial es virgen’, pues nunca ha sido declarado culpable pese a estar involucrado en varios casos.

2016-10-14 13:51:31