BUENOS AIRES, 20 oct (Xinhua) — Las argentinas realizaron este miércoles un paro de actividades y una multitudinaria movilización en el centro de esta capital para rechazar la violencia machista, que causa una muerte cada 37 horas en el país, y reclamar mayores medidas para garantizar la seguridad de las mujeres.
La convocatoria fue realizada por el colectivo «Ni una menos», que organizó dos actos multitudinarios en junio de 2015 y en junio pasado, tras el dramático caso de una adolescente de 16 años que fue drogada, violada, torturada y asesinada en la ciudad de Mar del Plata, a 400 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires.
«Ni una menos. Vivas nos queremos», fue la consigna de la jornada, que incluyó un «paro nacional de mujeres» de la una a las dos de la tarde y una concentración frente al Obelisco a las cinco para trasladarse desde allí a la Plaza de Mayo, situada a metros de la Casa de Gobierno.
«En tu oficina, escuela, hospital, juzgado, redacción, tienda, fábrica o donde estés produciendo, pará una hora para exigir ‘Basta de violencia machista, vivas nos queremos'», rezó la convocatoria a la protesta.
Xinhua dialogó con la licenciada en Sociología, María Cecilia Erbetta, de 36 años, y con la abogada Florencia Legide, de 27 años, quienes participaron en una manifestación frente al Ministerio de la Producción.
«Como mujeres argentinas que somos y habiendo tenido la oportunidad de educarnos y de tener una profesión manifestamos nuestro apoyo porque creemos que las sociedades se pueden construir desde un lugar no violento. Desde la palabra, desde la búsqueda del consenso, del respeto por la diversidad y la tolerancia», dijeron.
Ambas profesionales pusieron de manifiesto que «para que esto suceda, lo primero es visibilizar la violencia ‘naturalizada’, y la que, en sus extremos, conduce a la muerte. Creemos, justamente, que ese es el límite no se debe traspasar nunca más y para eso necesitamos de la colaboración de toda la sociedad».
Para expresar su repudio a la violencia, miles de mujeres concurrieron a trabajar y a sus lugares de estudio vestidas completamente de negro, lo mismo que ocurrió en la marcha entre el Obelisco y la Plaza de Mayo, realizada bajo una fuerte lluvia.
En julio pasado, el gobierno argentino lanzó el denominado Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, que garantiza atención integral a las víctimas.
Sin embargo, la violencia de género no ha cesado y en el país sudamericano muere una mujer cada 37 horas, según datos correspondientes a 2015.
En lo que va de 2016 se perpetraron 226 femicidios, de los cuales 19 se cometieron en octubre, según un informe de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá).
En ese contexto, el presidente argentino, Mauricio Macri, ratificó el compromiso del gobierno nacional a fin de avanzar en políticas que sirvan «para prevenir y erradicar» la violencia de género y subrayó la importancia de «aprender a convivir y a respetar la diversidad».
«Tenemos que desterrar los patrones culturales que naturalizan la agresión a la mujer. Esto no es una tarea sólo de un gobierno, sino de toda la sociedad», dijo en junio.
El programa, que prevé una inversión de 750 millones de pesos (cerca de 50 millones de dólares) para los próximos tres años, promueve medidas de fortalecimiento institucional y campañas educativas en el marco de una política de prevención.
Cuenta con el aporte de equipos interdisciplinarios e incluye, además, la entrega de microcréditos para fomentar la autonomía económica de las mujeres y la construcción de hogares de protección.
2016-10-20 08:47:18