Por Miguel Fernández Martínez
La Habana, 6 nov (PL) Puerto Rico elegirá gobernador el próximo martes, y una vez más, entre los candidatos de los partidos Nuevo Progresista (PNP) y el Popular Democrático (PPD), se dirimirá la porfía electoral.
Pese a que hay otros aspirantes a ocupar la principal silla de La Fortaleza, Ricardo Roselló (PNP) y David Bernier (PPD), son los favoritos de un electorado cansado, apático y sobre todo resentido por la crisis que asola al país, que carga sobre sus espaldas una deuda de más de 70 mil millones de dólares.
En la disputa electoral también participan los candidatos independientes Alexandra Lúgaro, y el empresario de origen cubano Manuel Cidre, quienes acumulan hasta hoy 11 y siete por ciento de las intenciones de voto, respectivamente.
El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) estará representado por la senadora María de Lourdes Santiago, que va en la quinta posición con tres por ciento, y Rafael Bernabé se postula por el Partido del Pueblo Trabajador (PPT), con posibilidades casi nulas.
Roselló, con 41 por ciento de apoyo de los electores, es un reconocido anexionista y como su padre, defiende la incorporación de Puerto Rico como un estado más de Estados Unidos y propone limitar aún más las asignaciones de recursos del gobierno, así como establecer un presupuesto limitado para los servicios esenciales y prioritarios
El candidato del PNP plantea el cierre de unas 70 agencias gubernamentales y su meta es reducir el gasto público en 15 por ciento en el primer año de mandato.
Por su parte, Bernier, de la corriente defensora del Estado Libre Asociado (ELA), que cuenta hasta el momento con 33 por ciento de la intención de votos, propone una mayor autonomía fiscal, independizarse de las deudas e internacionalizar la economía.
Las plataformas de los independientes Lugaró y Cidre, no distan mucho del tradicionalismo político boricua que se mueve entre las premisas derechistas de los anexionistas y los admiradores del ELA.
Solo el PIP y el PPT expresaron su abierto rechazo a la implementación de la Junta Fiscal, impuesta por el Congreso de Estados Unidos a raíz de aprobarse recientemente la Ley Promesa (por sus siglas en inglés), y que va por encima de las autoridades puertorriqueñas
Hace unos días, la Asociación Puertorriqueña de Economía Política (APEP) evaluó los planes económicos propuestos por los candidatos a gobernadores y por ese orden, aprobaron las propuestas del PPT el PIP y el PPD.
Las plataformas económicas del PNP y de los candidatos independientes -Lugaró y Cidre- fueron descalificadas.
A pesar del poco apoyo en las urnas -apenas un tres por ciento- los independentistas siguen insistiendo en desconocer la imposición de una dictadura a través de la junta federal fiscal dirigida desde Washington, la urgencia de resolver la situación de subordinación política colonial y persiste en convocar a la resistencia del pueblo ante la corrupción y el entreguismo.
2016-11-06 20:42:46