Kabul, 7 nov (PL) La ONU inició hoy una investigación sobre la muerte de más de 30 civiles en ataques aéreos del Ejército afgano y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la provincia de Kunduz, en el norte de este país.
En el ataque del pasado jueves murieron al menos 32 personas y 19 resultaron heridas, según datos de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (Unama).
La muerte de civiles es inaceptable y viola los esfuerzos de restablecimiento de la paz y estabilidad en la nación, indicó el enviado de la ONU, Tadamichi Yamamoto.
La OTAN señaló el sábado en una declaración que en los ataques aéreos probablemente había víctimas civiles, algo que confirmaron las primeras investigaciones posteriores.
De acuerdo con los reportes oficiales, la alianza atlántica llevó a cabo las incursiones para apoyar a las tropas afganas, que se vieron atrapadas durante una intervención contras los talibanes y pidieron ayuda.
Tras los sucesos, cientos de personas se manifestaron en Kunduz para protestar por la muerte de los civiles y la OTAN y exigir una investigación independiente de los hechos.
Al grito de Muerte a América, unos 600 personas se echaron a las calles para pedir la revocación del Tratado Bilateral de Seguridad, que valida la presencia militar de Estados Unidos en el país tras finalizar la misión de combate de la OTAN en enero de 2015.
Afganistán vive una situación de violencia creciente ante el progreso de los talibanes, que ni las tropas estadounidenses, con supuestos fines de ayuda, logran erradicar.
Desde la retirada de la mayoría de las fuerzas occidentales a fines de 2014, la operación Resolute Support cuenta aún con 12 mil efectivos, de los cuales casi 10 mil son estadounidenses.
Su misión es, de acuerdo con las autoridades de la OTAN, formar, asesorar y asistir a las fuerzas afganas en su lucha contra los talibanes y los terroristas del Estado Islámico.
No obstante, para muchos expertos la permanencia de efectivos de la Alianza y Estados Unidos en territorio afgano responde realmente a fines estratégicos y geopolíticos, como puede ser el expolio del patrimonio natural afgano, o el interés de convertir Afganistán en una gran base militar en el corazón de Asia Central, en la vecindad de China, Rusia e Irán.
En tanto, continúa en ascenso el descontento popular de los ciudadanos de este país a causa de los continuos bombardeos de la OTAN, la existencia de un gobierno calificado por algunos expertos de débil y corrupto, cuyo poder no va más allá del palacio presidencial, o la imposibilidad de negociar y controlar a los insurgentes fragmentados en varios grupos autónomos.
2016-11-07 12:49:20