
AFP / George Ourfalian
Civiles sirios se acercan a un puesto de control de las fuerzas progubernamentales tras salir de la zona de Alepo controlada por los rebeldes, en el este de la ciudad, el 10 de diciembre de 2016
El éxodo de civiles se intensificaba este domingo en los últimos barrios rebeldes del este de Alepo, de donde huyeron 10.000 habitantes en pocas horas, mientras el régimen sirio seguía bombardeando la zona.
En otro frente de la guerra en Siria, el grupo Estado Islámico (EI) volvió a tomar este domingo la antigua ciudad de Palmira, de la cual se retiraron las tropas del ejército sirio, anunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
«A pesar de los ataque aéreos, el EI reconquistó toda la ciudad de Palmira después de que el ejército se retiró al sur de la ciudad», afirmó el jefe del OSDH Rami Abdel Rahman. La agencia de noticias Amaq del Estado Islámico también informó que los yihadistas habían recuperado el «control total» de la ciudad.
La organización yihadista pudo penetrar inicialmente en Palmira aprovechando el hecho de que el régimen dedica todos sus esfuerzos a la batalla de Alepo (norte), la segunda ciudad del país, que no controla totalmente desde 2012.
Las fuerzas gubernamentales dominan ahora el 85% de los barrios rebeldes del este de Alepo, y estrechan el cerco sobre los insurgentes en una zona donde todo escasea, especialmente la comida.
En esas condiciones, más de 10.000 civiles han huido «de los combates y los bombardeos» desde la medianoche (22H00 GMT del sábado), indicó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
«Se han refugiado en sectores controlados por las fuerzas del régimen en la parte occidental de Alepo», precisó Rami Abdel Rahman, el director de esta organización que dispone de una extensa red de informadores en Siria.
Un corresponsal de AFP en la ciudad confirmó que intensos bombardeos y disparos de artillería golpearon los últimos barrios rebeldes durante la noche.
– Impotencia –
No hay ninguna información sobre las pérdidas humanas en las últimas horas, y el balance de víctimas sigue siendo de 413 civiles muertos en el este de Alepo, desde el inicio de la ofensiva del régimen el 15 de septiembre, según el OSDH.
Los rebeldes replican a los ataques del ejército disparando cohetes hacia los barrios gubernamentales, donde al menos 139 civiles fallecieron desde el comienzo de la operación.
Los ministros de Relaciones Exteriores de 10 países occidentales y árabes opuestos al régimen sirio se reunieron el sábado en París para abordar la situación en Alepo. El sentimiento de impotencia era patente y todos admitían que los rebeldes habían perdido la batalla en esa ciudad.
La pérdida de este bastión rebelde es «muy importante políticamente» para Damasco porque «romperá a la oposición armada», opina Yezid Sayigh, experto en el Centro Carnegie de Oriente Medio. Además, «la idea de que el régimen pueda ser derrocado por la vía militar queda definitivamente abandonada», más de cinco años y medio después del inicio de la guerra, añade.
AFP/Archivos / Maher Al Mounes
Restos del Arco Monumental de Palmira o Arco del Triunfo en marzo de 2016, tras el paso del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que destruyó parte de la antigua ciudad siria, declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
El ejército sirio, cuyos efectivos son reducidos, cuenta con el apoyo de sus aliados ruso e iraní, como se ha podido comprobar durante la ofensiva del EI en Palmira (centro) el sábado.
– Bombardeos rusos en Palmira –
La organización yihadista, que fue expulsada de esta ciudad en marzo, lograron reconquistar gran parte de su superficie.
«Los violentos ataques de la aviación rusa durante la noche obligaron a los yihadistas del EI a retirarse al amanecer, pocos horas después de su entrada en la ciudad», indicó Rahman.
En Moscú, el ministerio ruso de Defensa precisó que los bombarderos rusos realizaron 64 ataques durante la noche «contra posiciones, convuyes y agrupamientos» del EI en Palmira.
Los yihadistas recurrieron a «kamikazes, vehículos blindados y artillería», según la misma fuente.
Los bombardeos rusos mataron a más de 300 miembros del EI y destruyeron 11 tanques y 31 vehículos, añadió el ministerio.
Tras conquistar Palmira en mayo de 2015, el grupo destrozó parte de las ruinas antiguas que hicieron entrar a la ciudad en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
2016-12-11 09:30:40