Internacional

El atacante de aeropuerto de Florida podría ser condenado a muerte

GETTY IMAGES/AFP / Joe Raedle

La policía bloquea las escaleras de acceso a la zona de recogida de equipajes de la Terminal 2 del aeropuerto de Fort Lauderdale-Hollywood, en Florida (EEUU), el 7 de enero de 2017, al día siguiente del ataque

Las autoridades estadounidenses presentaron cargos contra el veterano de la guerra de Irak que mató a cinco personas e hirió a otras seis en el aeropuerto de Fort Lauderdale, crímenes que podrían llevarlo a ser condenado a la pena de muerte.

El Departamento de Justicia presentó el sábado cargos contra Esteban Santiago, de 26 años, por el ataque a balazos del viernes que obligó a cerrar ese aeropuerto del estado de Florida, uno de los principales accesos a Estados Unidos desde Latinoamérica y el Caribe.

El detenido será llevado el lunes ante un tribunal.

Santiago, quien anteriormente había mostrado signos de «conducta errática», llegó a Fort Lauderdale el mismo viernes en un vuelo desde Alaska, donde residía.

El ataque ocurrió en el área de recogida de equipajes de la Terminal 2. Las autoridades dijeron que Santiago cargó su arma en un baño y luego abrió fuego contra quienes retiraban sus maletas.

Una vez que se le acabaron las balas, Santiago se tendió en el suelo y pacíficamente se entregó cuando se aproximaron los policías, relataron varios testigos.

El arma era una pistola semiautomática de 9 milímetros que él había declarado y guardado en el equipo que había despachado en la bodega del avión.

Que haya viajado con un arma en la maleta no es ilegal en Estados Unidos, porque el derecho a portar armas está garantizado por la Constitución.

El tiroteo hizo que miles de viajeros huyeran para salvar sus vidas y obligó a cerrar el aeropuerto durante 16 horas.

Santiago afronta cargos por delitos con armas de fuego y actos de violencia en un aeropuerto, dijo el fiscal especial Wilfredo Ferrer. Si es condenado, puede enfrentarse a la pena de muerte o a cadena perpetua.

«Santiago empezó a disparar y apuntaba a las cabezas de sus víctimas hasta que se quedó sin munición», relató Ferrer.

Las autoridades investigan los motivos del ataque, sin descartar el «ángulo terrorista», según el FBI.

«Seguimos analizando todas las líneas de investigación y todos los motivos para este espantoso ataque», dijo el agente del FBI George Piro.

«Seguimos examinando el ángulo terrorista como potencial motivación del ataque», añadió Piro.

– «Conducta errática» –

Exmiembro de la Guardia Nacional en Puerto Rico y Alaska, Santiago sirvió en Irak entre abril de 2010 y febrero de 2011. Terminó sus funciones militares en agosto.

El pasado 7 de noviembre, Santiago acudió a la oficina del FBI en Anchorage (Alaska), donde dijo que lo estaban forzando a pelear por el grupo yihadista Estado Islámico y que la CIA controlaba su mente, al obligarlo a ver vídeos de esa organización.

Esta «conducta errática» llevó a que los agentes contactaran con la policía local, que lo llevó a una instalación médica para un examen de su estado mental, dijo Piro.

El jefe de la policía de Anchorage, Christopher Tolley, contó que Santiago acudió a la oficina del FBI con un arma cargada, pero la dejó en su automóvil junto a su hijo recién nacido.

La policía retuvo el arma por razones de seguridad, pero Santiago la recuperó el 8 de diciembre.

Tolley dijo que no estaba claro si era la misma pistola que usó en el mortal ataque en el aeropuerto.

Una tía del sospechoso, María Luisa Ruiz, indicó al portal de noticias NorthJersey.com que Santiago, cuyo hijo nació en septiembre, padecía problemas mentales.

«Parece que hace como un mes perdió la cabeza», dijo la tía. «Decía que vio cosas», añadió.

«Mi familia y yo estamos en shock», dijo. «Es triste, pero debemos enfrentar la situación», agregó.

Las autoridades no han identificado a las víctimas, pero según los medios locales, al menos tres habían llegado a Fort Lauderdale para abordar cruceros.

Entre ellas está Olga Woltering, una abuela de 84 años nacida en Gran Bretaña que iría en un crucero con su marido de 90 años, dijo el diario Sun Sentinel de Fort Lauderdale.

También Terry Andres, de 62 años, quien iba de vacaciones con su esposa durante casi cuatro décadas, Ann, indicó el Palm Beach Post.

Otras víctimas son Michael y Kari Oehme, una pareja de sus 50 años de edad. Él resultó muerto, mientras que su esposa fue herida en el hombro, dijo el Miami Herald.

8ENE2017

0

Compartir

ANTERIOR RETORNAR SIGUIENTE

Boletín AFP

Suscríbase al boletín informativo de AFP

user@example.com

OK

La red mundial de AFP

200 oficinas en 150 paísesAmpliar

Contacto AFP

¿Desea compartir una información, un comentario? Escríbanos a…MAILFACEBOOKTWITTER

2017-01-08 09:46:18