Luanda, 15 ene (PL) El brote de cólera, que afecta desde diciembre pasado la norteña provincia de Zaire, dispara hoy las alarmas de las autoridades sanitarias angoleñas, que elaboran planes de contingencia contra esa y otras dolencias.
Hay que tomar acciones de contingencia para hacer frente a eventos de salud pública y dar respuesta a epidemias, manifestó el ministro del ramo Luís Gomes Sambo.
Defendió las acciones de vigilancia epidemiológica y de laboratorio para el fortalecimiento de la búsqueda activa de casos, lo que permite la detección precoz de las enfermedades con potencial epidémico.
Sambo y directivos médicos en varias de las 18 provincias del país anunciaron medidas elementales para evitar la propagación del cólera, que ya cuenta con 117 casos y seis fallecidos en las islas de la capital de Zaire, la ciudad de Soyo.
Los más recientes tres casos se reportaron el viernes pasado, lo que prueba que las vías de transmisión no se han cerrado en el territorio, que se reforzó con la presencia de epidemiólogos y el envío por el gobierno de medicamentos para enfrentar la epidemia.
El anterior brote de cólera en el municipio de Soyo se registró en febrero de 2012 y dio como resultado la muerte de seis personas.
Durante el XXVII Consejo Consultivo Ampliado del Ministerio de Salud, realizado en esta capital del 11 al 13 pasados, se evaluó como positiva la descentralización de los servicios de salud, que buscan la detección a tiempo de enfermedades con tendencia a la epidemia.
Angola vivió durante el primer semestre del año pasado un brote de fiebre amarilla, el mayor de su historia, que terminó seis meses después con la muerte de 381 personas y el contagio de 884.
Las provincias de Luanda, donde se localizó el foco inicial en diciembre de 2015, Benguela, Huambo y Huila fueron las más afectadas. Se reportaron casos en 16 de las 18 en que está dividido el país.
La inmunización de 18 millones de personas, el 70 por ciento de su población, supuso tensiones para la Organización Mundial de la Salud y laboratorios productores, pues un brote en otra parte del mundo hubiera supuesto la escasez de vacunas.
Durante el Consejo también se recomendó la intensificación de las estrategias más estrechas de la atención sanitaria a la población, a través de equipos fijos, móviles avanzados y, para aumentar la cobertura de las intervenciones esenciales de salud (vacunación, atención prenatal).
2017-01-15 22:22:41