Londres, 9 mar (PL) La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, valora la posibilidad de celebrar un nuevo referendo de independencia de la región en el otoño de 2018, según dijo hoy en una entrevista con medios periodísticos locales.
Sturgeon explicó a la cadena BBC que el plebiscito es una cuestión de ‘sentido común’ dado que Escocia se encamina a la puerta de salida de la Unión Europea (UE) arrastrada por el conjunto del Reino Unido.
‘Cuando se aclare el esquema del acuerdo de salida del Reino Unido de la UE, opción conocida como Brexit, sería, por sentido común, un buen momento para que Escocia tenga esa opción, si esa es la vía que elegimos’, apuntó la jefa del Gobierno regional sobre la perspectiva de una segunda consulta sobre la escisión.
No obstante, la política independentista dejó claro que no hay una decisión final sobre esa consulta.
Sturgeon insistió varias veces en la posibilidad de celebrar otro referendo, tras el de 2014 en el que los escoceses rechazaron la escisión, puesto que el 62 por ciento del electorado en Escocia votó a favor de la permanencia en la UE.
Un sondeo elaborado por Ipsos Mori para la televisión escocesa STV, y difundido este jueves, revela que la opción separatista cuenta con un respaldo del 49 por ciento y un 51 en contra, con menos de un por ciento de indecisos en la región autónoma.
Escocia propuso un acuerdo diferenciado para continuar dentro del mercado único europeo y con la libre circulación laboral tras el Brexit, pero Londres aboga por hacer las cosas ‘a su manera’, lamentó la dirigente independentista en un artículo publicado por el diario británico The Times la semana pasada.
‘Si surge un referendo por la independencia, no será por mala fe de parte del Gobierno escocés, sino por la pura intransigencia de parte del Gobierno de Reino Unido’, apuntó.
La primera ministra británica, Theresa May, defiende la unidad del Reino Unido al rechazar las ansias separatistas de la región y advierte que ‘una Escocia independiente no estará en la Unión Europea’.
Londres tiene la posibilidad de oponerse a la consulta, pero una decisión de este tipo provocaría una crisis constitucional y amenazaría la estabilidad del país, añade el rotativo.
El gobierno británico quiere invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia un periodo formal de dos años de negociaciones sobre la retirada de un país comunitario del bloque europeo, antes de finales de este mes, pero aún espera la aprobación del Parlamento.
mem/lla
2017-03-09 08:48:55