

AFP / Ozan Kose
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en Estambul el 12 de marzo de 2017
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió este domingo a Holanda de que «pagará un precio elevado» por impedir la entrada de sus ministros al país para hacer campaña a favor del referéndum sobre la reforma constitucional, en medio de una agravada crisis entre Turquía y varios países de la Unión Europea.
Erdogan también renovó las airadas críticas de la víspera, acusando a Holanda de comportarse como los nazis en el trato de los ministros turcos.
Los analistas pronostican un resultado ajustado en el referendo del 16 de abril en Turquía por lo que Ankara busca en Europa ganar apoyos entre los millones de protagonistas de la diáspora turca.
El sábado la ministra de Familia turca, Fatma Betul Sayan Kaya, fue expulsada tras entrar en Holanda a pesar de las advertencias de las autoridades de La Haya, que le reiteraron que «no era la bienvenida».
También el sábado, La Haya negó el aterrizaje del avión del ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, que debía participar en un mitin en Róterdam, anulado por la alcaldía de la ciudad.
«¡Holanda! Si estás sacrificando las relaciones [bilaterales] por las elecciones del miércoles, pagarás el precio», dijo Erdogan en una ceremonia en Estambul, en referencia a las legislativas del miércoles en Holanda, en cuya campaña el islam ha sido uno de los grandes temas.
Según encuestas recientes, el partido del diputado antiislam Geert Wilders llegaría en segundo lugar.
«Aprenderán lo que es la diplomacia», lanzó Erdogan, agregando que lo que sucedió «no puede quedar sin respuesta».
AFP / Yasin Akgul
Un manifestante con una bandera turca ante el consulado de Holanda en Estambul, el 12 de marzo de 2017
Erdogan volvió a acusar al Gobierno holandés de actitudes que recuerdan «el nazismo y el fascismo».
– «Occidente muestra su verdadera cara» –
El sábado por la noche, la policía holandesa dispersó por la fuerza a manifestantes turcos mientras que en Estambul, este domingo, un hombre trepó al techo del consulado holandés y reemplazó la bandera holandesa por una turca.
La bandera fue luego arriada y responsables turcos insistieron en que nadie ingresó al consulado sino que «responsables del consulado» habían izado la bandera de su propia iniciativa. El consulado no quiso hacer comentarios.
Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores holandés dijo a AFP que la situación «sigue sin estar clara» y que Holanda «protestó ante las autoridades turcas» por el incidente.
La campaña por el referéndum en Europa y dirigida a la diáspora turca está provocando tensiones en varios países, empezando por Alemania, donde varias ciudades anularon mítines a favor de Erdogan.
«Occidente mostró su verdadera cara los últimos días», dijo Erdogan. «Lo que vimos es una clara manifestación de islamofobia», añadió.
El presidente indicó que planeaba viajar a Europa para participar en mítines, una eventualidad que podría agravar aún más la crisis. «Puedo ir a cualquier país que desee si tengo pasaporte diplomático», dijo.
En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores turco aterrizó esa misma noche en Francia, invitado a un mitin en Metz (este) el domingo, donde unas 800 personas de la comunidad turca lo esperaban.
El ministerio de Relaciones Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault, aprobó su visita, considerando que el encuentro al que debe participar «se acoge al régimen de la libertad de reunión», explicó en un comunicado.
– Trato «grosero y penoso» –
El sábado, la ministra Kaya, que viajaba por tierra desde Alemania, fue detenida afuera del consulado turco de Róterdam por la policía holandesa. Después de varias horas de negociaciones fue escoltada hasta la frontera con Alemania.
Este domingo en Estambul, Kaya fue recibida como una heroína por una multitud que agitaba banderas turcas. La ministra denunció que fue tratada «de manera grosera y penosa».
El controvertido episodio provocó enfrentamientos en Róterdam hasta que, tras varias horas de una manifestación pacífica, unos mil manifestantes fueron dispersados cerca del consulado turco por la policía.
El Gobierno holandés calificó como «irresponsable» a la ministra turca por intentar llegar a Róterdam después de que le hubieran advertido que «no era la bienvenida».
El primer ministro holandés, Mark Rutte, consideró este domingo «inaceptable» lo sucedido el sábado con los ministros turcos, pero mostró su voluntad de bajar la intensidad de la crisis abierta con Turquía.
Varios países manifestaron su malestar por esta campaña. Suiza y Austria también prohibieron el viernes la celebración de mítines en presencia de miembros del partido AKP de Erdogan, argumentando alteraciones del orden.
2017-03-12 11:46:12