Lima, 17 mar (PL) Otros tres peruanos murieron hoy a consecuencia de las intensas lluvias que afectan a regiones del país y la periferia de Lima, mientras el Gobierno pidió evitar el pánico, aunque sin tener la situación bajo pleno control.
Mientras la oposición y otros críticos cuestionan a la administración por falta de prevención, de capacidad de reacción e ineficiencia ante la magnitud de la tragedia, el Ejecutivo señala que los gobiernos regionales y municipales recibieron con anterioridad fondos para obras preventivas.
La suma no oficial de muertos se elevó esta madrugada a 65, cuando tres ocupantes de un vehículo perecieron al ser arrastrados por un huaico (deslave) en una carretera secundaria de la provincia de Otuzco, norteña región de La Libertad.
En Lima, los barrios del este, pasaron una noche de zozobra por la crecida del caudal de los torrentes, en especial en la zona de Huachipa.
Amplias zonas de viviendas precarias fueron inundadas por la crecida del río Rímac y muchos escaparon de las inundaciones y quedaron a la intemperie.
La corriente de agua erosionó la base de la contigua vía férrea que comunica a Lima con la región andina central y se desmoronaron veinte metros de rieles.
En la mayor parte de esta capital el servicio de agua potable sigue reducido a solo varias horas por tercera jornada consecutiva, debido a lo mugriento de las aguas del Rímac que impide su tratamiento en la planta que abastece a la ciudad, y en muchos vecindarios no hay energía eléctrica.
La víspera las aguas destruyeron 100 viviendas y echaron abajo un puente, entre otros daños.
Este viernes militares y policías, enviados a ayudar en operaciones de rescate, se multiplican, con limitaciones de medios para rescatar a cientos de personas aisladas por inundaciones.
Muchos intentaban cruzar el torrente en forma precaria y con alto riesgo y el primer ministro Fernando Zavala pidió ‘calma, prevención y precaución’, ante la más intensa temporada de lluvias en décadas.
Al asegurar que no habrá desabastecimiento de alimentos, llamó a evitar el pánico porque el Gobierno está enteramente dedicado a ayudar a las poblaciones afectadas, aunque estas reclaman con desesperación más ayuda y proliferan los reproches por la falta de previsión.
Indicó que 776 municipios de 13 regiones han sido declarados en emergencia y el ministro de Defensa Luis Nieto informó que hay 62 mil damnificados y más de 500 mil afectados.
Nieto reconoció que ‘no tenemos todo bajo control, pero estamos al máximo de nuestras capacidades’, y citó informes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología que señalan que las lluvias continuarán por tres o cuatro semanas.
Señaló que el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) trabaja las 24 horas del día y que la zona más afectada es el norte de la costa, donde Zavala indicó que se trabaja para restablecer la carretera Panamericana, cortada o colapsada en varios tramos por las aguas.
Ante tal situación, la fuerza aérea estableció un puente aéreo entre Lima y las ciudades norteñas de Piura (a mil 50 kilómetros de aquí), Chiclayo (a 780 kilómetros), Trujillo (a 550 kilómetros) y Chimbote (a 440 kilómetros) que traslada civiles gratuitamente.
ocs/mrs
Foto tomada de El Comercio, Perú.-
2017-03-17 12:11:07