Roma, 25 mar (PL) La cumbre de la Unión Europea (UE) para celebrar el aniversario 60 de los Tratados de Roma concluyó hoy aquí con una escueta declaración final de principios e intenciones para los próximos 10 años.
En el documento de dos páginas y 66 líneas, los jefes de Estado y Gobierno de los 27 países miembros del organismo regional, sin el Reino Unido, dejaron constancia de su compromiso con el proyecto unitario, a pesar de las diferencias.
La diversidad de intereses, niveles de compromiso y visiones sobre cómo avanzar hacia el futuro amenazaron hasta última hora con bloquear la suscripción del texto, ante las exigencias de la primera ministra polaca, Beata Szydlo, y su homólogo griego, Alexis Tsipras.
A Polonia, como al resto de las naciones del este, le preocupa la idea apoyada por Alemania, Italia, Francia y España de una Europa a varias velocidades, por considerar que propiciará una mayor fragmentación y estratificación, en una estructura dominada por un grupo reducido de países.
Ese problema fue resuelto con ajustes de redacción, aunque no de contenido, porque uno de los aspectos esenciales de la declaración es precisamente la posibilidad de cada uno de desarrollar sus propias iniciativas en circunstancias específicas.
‘Actuaremos juntos, moviéndonos en la misma dirección, con un ritmo e intensidad diferentes cuando sea necesario, como hicimos en el pasado, en línea con los tratados de la UE y dejando la puerta abierta para quienes deseen unirse más tarde. Nuestra unión es única e indivisible’, subraya.
Tsipras, por su parte, deseaba que en el documento quedara constancia de la defensa de la UE a los derechos sociales de los trabajadores de su país, especialmente en lo que respecta a la contratación colectiva, suprimida hace siete años como parte de las exigencias de los acreedores.
La petición del jefe de gobierno griego fue descartada con el argumento de que ya había sido acogida con anterioridad en otros pronunciamientos de la Unión.
La declaración reconoce varios retos, entre los cuales menciona los conflictos regionales, el terrorismo, las crecientes presiones migratorias y las desigualdades económicas y sociales.
Asimismo expresa la determinación de ‘enfrentar los desafíos de un mundo en rápida transformación y ofrecer a nuestros ciudadanos seguridad y nuevas oportunidades’.
Finalmente, resume en cuatro áreas los objetivos para los próximos 10 años: seguridad interna y de las fronteras, prosperidad sostenible, compromiso social y una Europa fortalecida en el escenario global.
ocs/fgg
2017-03-25 09:21:08