Washington, 25 mar (PL) El presidente estadounidense, Donald Trump, y el titular de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, aparecen hoy como grandes derrotados de una semana de alta tensión legislativa en la que falló su proyecto de ley sanitaria.
Durante los días pasados, Ryan realizó un arduo trabajo en el seno de la Cámara baja y el mandatario se reunió por separado con diferentes grupos de congresistas republicanos con el fin de buscar el mayor apoyo posible a la medida.
La propuesta, con la que pretendían derogar y reemplazar la Ley de Cuidado de Salud Asequible de la administración de Barack Obama (2009-2017), conocida como Obamacare, debía votarse el jueves entre los representes, pero el proceso se retrasó para el día siguiente.
Sin embargo, la mayoría republicana no fue suficiente ayer para dar luz verde a la iniciativa, pues el total rechazo demócrata y la oposición de más de 30 miembros del partido rojo obligaron al jefe de Estado y al titular de la Cámara a retirar el proyecto.
Con esa decisión, queda muerta por el momento una de las principales promesas de campaña de Trump, quien hizo del ataque al Obamacare un importante pilar de su retórica como candidato y también como presidente.
Tras lo sucedido, el gobernante pretendió achacar el fracaso a la falta de apoyo de los demócratas y afirmó que son ellos los verdaderos perdedores, porque deberán vivir por más tiempo con la ley vigente, que el mandatario considera un desastre.
Medios y analistas discrepan de tal criterio, al asegurar que los grandes vencidos son Trump, Ryan, el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Salud, Tom Price.
En tanto, consideran como vencedores al expresidente Barack Obama, que ve todavía en pie una de las iniciativas más defendidas por su Gobierno; la líder de la minoría demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi; y gobernadores de numerosos estados y diversas organizaciones que se oponían al proyecto.
Pero, sobre todo, diferentes fuentes sostienen que los principales triunfadores son 24 millones de ciudadanos que corrían el riesgo de perder su seguro médico; los mayores de 50 años, que verían un aumento en sus primas; y las personas pobres, que estaban amenazadas por la disminución de recursos para el programa Medicaid. Otro hecho significativo en Estados Unidos durante la semana que casi concluye fue la celebración de una audiencia pública en el Comité de Inteligencia de la Cámara baja sobre la presunta intromisión rusa en los comicios de 2016 y la posible colusión con miembros del equipo de Trump.
El Senado, por su parte, tuvo cuatro jornadas de audiencias en la que sus miembros interrogaron al juez nominado para ocupar el noveno puesto de la Corte Suprema, Neil Gorsuch.
Los demócratas buscan bloquear su aprobación, pues para confirmarlo se necesitan 60 votos y los republicanos solo tienen 52, pero el partido rojo amenaza con recurrir a la llamada opción nuclear y avalar al magistrado con una mayoría simple.
2017-03-25 11:00:23