Berlín, 17 abr (PL) Después del referendo sobre una reforma constitucional en Turquía, se desencadenó nuevamente en Alemania un debate acerca de las negociaciones de adhesión de Ankara a la Unión Europea.
Mientras el Gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, no se expresó sobre este tema, altos representantes de la misma Unión Democristiana de la jefa de la diplomacia y de la oposición demandaron la suspensión definitiva de las negociaciones.
El domingo, el 51,2 por ciento de los votantes apoyó la reforma de la constitución propuesta por el Gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan.
Una participación del 85,9 por ciento y algo más de un millón de votos, sobre un total de 55 millones de electores, decidieron un resultado muy ajustado que conllevará el mayor cambio político desde la creación de la república en 1923.
En el transcurso de los últimos meses, comentarios por parte del gobierno de Erdogan provocaron una fuerte crisis entre Ankara, Alemania y la Unión Europea.
El presidente turco reprochó a Alemania reiteradamente ‘métodos nazi’ por haber impedido actos públicos en el país para hacer propaganda por el Sí en el referendo.
En una primera reacción después de la victoria de Erdogan, Merkel y el ministro de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel, llamaron hoy al gobierno turco a superar la escisión de la sociedad.
‘El gobierno federal (de Alemania) espera que el gobierno turco busque un diálogo respetuoso con todas fuerzas políticas y sociales del país después de una campaña electoral dura’, dice el texto común de Merkel y Gabriel. El documento no menciona las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea.
Mientras, el presidente de la bancada conservadora en el Parlamento Europeo y vicepresidente del Partido Socialcristiano (CSU) de Alemania, Manfred Weber, subrayó en una entrevista de prensa el fracaso de las negociaciones con Turquía.
A la par, Weber calificó las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea como ‘autoengaño’ de Bruselas y Berlín.
Las negociaciones con Ankara son desde hace mucho un temo sumamente controvertido en Alemania.
La Unión Europea inició el dialogo con Turquía en 2005, no obstante, en los últimos años las conversaciones realmente estaban paralizados.
Mientras, representantes de la oposición en el Bundestag, la cámara baja del parlamento alemán, demandaron – además de la suspensión definitiva de las negociaciones con Turquía – poner fin a la cooperación militar.
Actualmente, alrededor de 260 soldados alemanes están estacionados en la base aérea de Incirlik en el Este de Turquía para apoyar la lucha de la alianza occidental contra el llamado Estado Islámico en Siria.
‘En lugar de un pacto Merkel-Erdogan deberíamos establecer un pacto con los demócratas en Turquía’, dijo Sahra Wagenknecht, presidenta de la bancada del Partido de la Izquierda en el Bundestag.
ocs/hc
2017-04-17 09:41:26