Internacional

Paro de camioneros brasileños lleva a dimisión de presidente de Petrobras

BRASILIA, 1 jun (Xinhua) — La renuncia hoy viernes del presidente de la petrolera estatal Petrobras, Pedro Parente, ocurrió como consecuencia de la paralización en Brasil por más de una semana de los camioneros, en razón de las críticas a la política de precios de los combustibles adoptadas en su gestión.

Desde julio del año pasado, el precio de la gasolina y el diésel comercializado en refinerías brasileñas se disparó en más del 50 por ciento, lo que resultó en una huelga de camioneros a nivel nacional que paralizó al país y puso en vilo al gobierno del presidente brasileño, Michel Temer.

A pesar de la grave crisis de abastecimiento provocada por este paro, el 87 por ciento de los brasileños se declaró favorable a la medida de fuerza, lo que indicó que la mayoría de la población se identificó con sus demandas.

Los trabajadores petroleros también iniciaron el pasado miércoles un paro laboral de 72 horas y pidieron de manera explícita la salida de Parente, quien comenzaba a dar señales de que podría dejar el cargo.

Desde antes del paro de los camioneros, tanto en el gobierno como en el Congreso crecían las presiones para que la estatal practicara una política más flexible de reajustes de precios al diésel, la gasolina y el gas de cocina.

Hubo también reclamos para abandonar los reajustes diarios implementados por Petrobras desde julio del año pasado, que siguió las oscilaciones en la cotización internacional.

El gobierno consideraba que el fin de los subsidios establecidos por la ex presidenta Dilma Rousseff habían sido suficientemente compensados con la política de actualización diaria de los precios, por lo que se reclamaba flexibilización en la política de reajustes de la estatal.

La tensión con Parente se hizo explícita el 23 de mayo pasado, dos días después del inicio de la huelga de los camioneros, cuando el ministro jefe de gabinete, Eliseo Padilha, expuso públicamente la situación.

«Esta política (de precios) dio a Petrobras la condición (financiera) que ella tiene. Ahora llegó el momento en que el presidente Michel Temer resolvió que analicemos de nuevo lo que tenemos que hacer en relación a eso», afirmó Padilha.

El jefe de gabinete recordó que Parente ocupaba «un cargo de confianza del presidente de la República», levantando dudas sobre su permanencia al mando de la estatal.

Petrobras respondió cerca de una hora después con un descuento del 10 por ciento en el diésel en refinerías por un plazo de 15 días.

Parente dijo que era «una señal de la buena voluntad de la empresa», para que el gobierno tuviera tiempo de negociar con los huelguistas, pero reiteró que no sería alterada la política de precios.

Como los camioneros consideraron el anuncio insuficiente y ganaron mayor apoyo popular, el presidente Temer propuso el pasado domingo una baja en el precio del diésel de 0,46 reales (0,12 dólares) por 60 días, para intentar poner fin a la huelga, mientras que Parente volvió a exigir que el descuento fuera financiado por el gobierno.

El ministro de Minas y Energía, Moreira Franco, había anunciado que estaba en estudio la creación de un «colchón» permanente para subsidiar a Petrobras, con el fin de que los precios fueran reajustados en el mercado interno sólo mensualmente, al margen de las oscilaciones internacionales.

El ministro de Hacienda, Eduardo Guardia, dijo por su parte el pasado lunes que no había recursos para un plan de ese tipo, y que para subsidiar la gasolina y el gas de cocina habría que aumentar impuestos.

El impasse multiplicó las voces contra Parente, en especial en el Congreso, donde los parlamentarios rechazaron financiar compensaciones a la petrolera con dinero de la recaudación.

Incluso líderes del Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), al que está ligado Parente, como el senador Cássio Cunha Lima (PSDB-PB), reclamaron su dimisión.

El gobierno anunció el jueves que los recursos para financiar la reducción del precio del diésel saldrían de recortes en educación, salud, programas sociales y subsidios a la exportación, lo que dejó al presidente de Petrobras sin ningún apoyo político.

En su carta de renuncia «irrevocable y irretractable», el directivo afirmó que los resultados obtenidos al frente de la estatal, con recuperación de los margenes de ganancia, revelan el acierto de medidas que fueron tomadas en su gestión.

Admitió, al mismo tiempo, que el paro de los camioneros desencadenó un «intenso y emocional debate», y por eso su permanencia en la presidencia de Petrobras «ha dejado de ser positiva y de contribuir a la construcción de las alternativas que el gobierno tiene por delante».

Desde el 23 de mayo pasado, cuando se comenzó a entrever la posible salida de Parente, y este viernes, cuando se concretó su dimisión, las acciones preferenciales de Petrobras cayeron de 27 a 16 reales (de 7,2 a 4,3 dólares) en la Bolsa de Valores de Sao Paulo. Fin

2018-06-02 00:25:19