Guatemala, 7 jul (PL) Las imágenes del volcán de Fuego en plena erupción dieron paso a una tragedia en Guatemala que dejó 1,7 millones de afectados, quienes cumplieron un mes de estar en albergues de emergencia en la semana que concluye hoy.
Un domingo familiar se convirtió en un abrir y cerrar de ojos en una lluvia letal de cenizas y lava para las poblaciones situadas a la falda del cono, ya acostumbradas a sus retumbos constantes.
Pero ese día fue diferente, el vecino coloso descargó toda su furia y varias colonias como San Miguel Los Lotes, El Rodeo y La Reina quedaron literalmente enterradas bajo montañas de material volcánico junto a sus pobladores.
La llamada zona cero quedó inhabilitada por la Coordinadora Nacional de Desastres (Conred), sobre la cual pesan acusaciones por mal manejo de la situación de crisis, críticas que implican también al gobierno.
A un mes del desastre, las cifras oficiales siguen siendo cuestionadas, sobre todo la de desaparecidos, que aumentó esta semana a 231 luego de permanecer en un 196 invariable todo este tiempo.
El Ejecutivo encabezado por Jimmy Morales prorrogó por 30 días el Estado de Calamidad Pública y se comprometió a crear albergues temporales y viviendas dignas para los damnificados.
Muchos ya perdieron la esperanza y dejaron de ingresar a la zona de la catástrofe para buscar con sus propios medios a familiares y darles sepultura, aunque una organización, Antigua al Rescate, ayuda a los que dicen conocer dónde estarían los cuerpos y coordinan el rescate con maquinaria pesada.
Según esta entidad, serían miles los desaparecidos, de acuerdo con testimonios de los habitantes de la zona y estimados de su población, un dato que el Gobierno no ha podido precisar aún.
Los sobrevivientes aguardan su traslado hacia albergues transitorios unifamiliares (ATU), los cuales se construyen en la finca estatal La Industria, lejos del peligro, y con requerimientos mínimos para la ubicación de cuatro familias por módulos.
Esta semana también se anunció el retorno a clases, el lunes, de 11 mil niños directamente afectados por la tragedia natural y para los que sus escuelas sirven de albergues de emergencia.
Varias entidades privadas coordinaron la campaña ‘Por mi futuro y mi presente, a clases nuevamente’ con el fin de recaudar el material que acompañe la reincorporación al aula de esos pequeños, en su mayoría con traumas por la pérdida de familiares y amigos.
El acontecer noticioso siguió marcado por la crisis migratoria que involucra directamente a miles de guatemaltecos que huyen de la pobreza, violencia y desempleo en su país.
Cifras de la Dirección General de Migración (DGM) situaron en 25 mil 366 los deportados desde Estados Unidos de enero a junio, de ellos, 241 menores de edad y dos mil 500 mujeres.
El aumento de los retornados ocurre también desde México, pues las estadísticas incluyen a 19 mil 984 guatemaltecos, un promedio mensual de tres mil 331 expulsiones en el mismo periodo, fundamentalmente de jóvenes.
2018-07-07 16:06:02