MADRID, 2 oct (Xinhua) — La Guardia Civil española desarticuló un grupo de 25 reclusos afines al Estado Islámico (EI) que captaban y radicalizaban a otros presos en diferentes cárceles del país, según afirmó la institución en un comunicado publicado hoy martes.
Las fuerzas de seguridad identificaron y tomaron declaración a los internos, que formaban un grupo en el que se mezclaban presos por terrorismo yihadista y por delitos comunes.
Los primeros habían comenzado su actividad con los segundos, que ya se encontraban en avanzado proceso de radicalización.
«Para el proceso de captación y adoctrinamiento, el grupo combinaba tanto la interacción física entre internos dentro de los propios centros penitenciarios como la relación epistolar, lo que permitía establecer comunicación con reclusos ubicados en distintas prisiones», afirmó la Guardia Civil.
Además, usaban artimañas avanzadas para burlar el seguimiento de la seguridad de prisiones, como el empleo de otros internos no sujetos a vigilancia especial para trasladar esos mensajes.
«De esta forma, pretendían eludir los mecanismos de monitorización y de prevención de la radicalización existentes en el ámbito penitenciario», añadió.
El grupo estaba integrado por varios «dinamizadores» que no solamente se dedicaban a captar a internos de la órbita del EI, sino que también buscaban conectar y unir a los presos encarcelados por delitos de terrorismo. De esta manera, querían formar un «frente de cárceles» yihadista.
«Esto pone de relieve que la mayoría de individuos investigados, lejos de alcanzar los objetivos de reinserción social, se han mantenido activos en la militancia yihadista acrecentando su proceso de radicalización durante su estancia en prisión», resalta el documento.
La investigación apunta a que la actividad de este grupo «podría ir más lejos» de las actividades de propaganda y citan los ataques yihadistas que sufrió la prisión francesa de Osny en 2016 o los de Lieja (Bélgica) este mismo año, cuando un recluso radicalizado asesinó a dos policías y un civil.
Destaca también el alto número de prisiones con presos implicados, ya que se encontraban en 17 centros, y que el operativo coincide con el momento de máxima población reclusa en relación con el terrorismo yihadista.
Desde que España elevó su nivel de alerta antiterrorista al 4 sobre 5 en junio de 2015, las fuerzas de seguridad han detenido a 297 yihadistas sin contar este grupo
2018-10-02 09:00:44