Lima, 24 oct (PL) La audiencia sobre el pedido de tres años de prisión preventiva para la dirigente neoliberal Keiko Fujimori se inició hoy, en medio del fracaso del llamado de la investigada a un diálogo político de distensión.
El comienzo de la audiencia fue marcado por reparos formales de los abogados de Fujimori y otros 10 implicados, con aparentes fines de dilación, rechazados por el juez de la causa, Richard Concepción, tras lo cual comenzó su alegato el fiscal, José Pérez.
El fiscal expuso los elementos de convicción que motivan su pedido de prisión preventiva, referidos a las tres causales de esta medida: peligro de fuga, riesgo de entorpecimiento del proceso -por su poder político en el parlamento- y más de cuatro años de condena que recibiría de ser declarada culpable.
Entretanto, creció el desdén a la propuesta lanzada anoche por Fujimori, de diálogo con todas las fuerzas políticas con fines de consenso y colaboración, en lugar de la línea de hostilidad y autoritarismo que impuso hasta ahora usando su mayoría en el parlamento.
Fuerzas de centro e izquierda demandaron que, como expresión factual de su voluntad de concertación, Fuerza Popular (FP) deje de bloquear la demanda virtualmente nacional de destituir al fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, por sus contactos con una red de corrupción judicial y por negar en falso esos vínculos.
También rechazaron lo que consideran una maniobra de la dirigente para aliviar su complicada situación política y la crisis que desgarra a su partido, en el cual un sector de parlamentarios había ya hecho, por su cuenta, acercamientos al Gobierno.
En su llamado, Fujimori pidió a que se respete su derecho a un juicio imparcial y a la presunción de inocencia, así como a afrontar en libertad los casos de lavado de activos que enfrenta, para impulsar el diálogo que plantea. Ni siquiera en su socio menor, el Partido Aprista, hubo acogida, pues mientras el legislador Javier Velásquez respaldó su convocatoria, su colega aprista Jorge del Castillo opinó que a Fujimori no le corresponde convocar a un diálogo político nacional.
El oficialista empresario neoliberal y parlamentario Carlos Bruce alentó la idea de un diálogo para acordar leyes y decisiones de consenso, pero anotó que el ‘alto al fuego’ de Fujimori no puede significar ‘parar las investigaciones a nadie’.
La analista María Alejandra Campos, en una columna del diario El Comercio, señaló que el cambio de conducta política no soluciona el ocaso de Keiko Fujimori y su partido.
Añadió que en una reciente encuesta 72 por ciento de quienes la desaprobaban señalaban que ella estaba involucrada en actos de corrupción y solo 15 por ciento le reprochaban su posición obstruccionista.
‘El problema de Keiko no es que se haya peleado dos años con el Gobierno, sino que tiene imagen de corrupta’, agrega Campos, quien recuerda que la corrupción es percibida como el principal problema del país y es un estigma del que es casi imposible sacudirse.
El comentarista Augusto Álvarez, a su vez, apuntó que quizá aún no sea el fin de FP, pero el partido fujimorista no volverá a ser lo que fue hasta 2016, cuando obtuvo el voto de casi la mitad del electorado y logró un control completo del parlamento.
2018-10-24 15:08:55