Internacional

El papa Francisco reflexiona sobre la búsqueda de la paz en el mundo

Ciudad del Vaticano, 7 ene (PL) El papa Francisco saludó hoy aquí las que consideró señales significativas de paz en 2018 y expresó de nuevos avances a través del diálogo y la negociación en diferentes partes del mundo.

En el discurso ante los representantes del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, el sumo pontífice mencionó en primer lugar ‘el histórico acuerdo entre Etiopía y Eritrea, que pone fin a veinte años de conflicto y restablece las relaciones diplomáticas entre los dos países’.

Francisco se refirió también al firmado por los líderes de Sudán del Sur, que permite la reanudación de la convivencia civil y la reactivación del funcionamiento de las instituciones nacionales, aunque señaló la persistencia de ‘graves tensiones y una pobreza generalizada’ en el continente africano.

Al referirse a otros conflictos, dijo que sigue con atención la evolución de la situación en la República Democrática del Congo y la de quienes sufren ‘la violencia fundamentalista, especialmente en Mali, Níger y Nigeria’, o por tensiones internas en Camerún, que con frecuencia siembran la muerte entre la población civil.

Saludó los ‘signos positivos’ en la península coreana donde la Santa Sede espera que en los diálogos se puedan ‘abordar incluso los problemas más complejos con una actitud constructiva que lleve a soluciones compartidas y duraderas, hacia un futuro de desarrollo y cooperación para todo el pueblo coreano y para toda la región’.

‘Lo mismo deseo para la amada Venezuela, que se encuentren vías institucionales y pacíficas para solucionar la crisis política, social y económica, vías que consientan asistir sobre todo a los que son probados por las tensiones de estos años y ofrecer a todo el pueblo venezolano un horizonte de esperanza y de paz’, puntualizó.

La Santa Sede -manifestó Francisco- también espera que se reanude el diálogo entre israelíes y palestinos, para que finalmente se llegue a un acuerdo que responda a las aspiraciones legítimas de ambos pueblos, asegurando la convivencia entre los dos estados y el logro de una paz tan esperada y deseada.

El compromiso unánime de la comunidad internacional es más valioso y necesario que nunca para lograr este objetivo, así como para promover la paz en toda la región, particularmente en Yemen e Iraq, y al mismo tiempo para permitir la ayuda humanitaria a las poblaciones necesitadas.

Francisco estructuró una parte de su discurso a partir de aspectos esenciales del pronunciado en octubre de 1965 ante la Asamblea General de las Naciones Unidas por su antecesor Pablo VI, quien ‘trazó los objetivos de la diplomacia multilateral, sus características y responsabilidades en el contexto contemporáneo’.

Al recordar que allí se evidenció también el vínculo entre el multilateralismo y la misión espiritual del Papa y la Santa Sede, el pontífice se refirió a temas como: ‘el primado de la justicia y el derecho; la defensa de los más débiles; ser puentes entre los pueblos y constructores de paz; y represando nuestro destino común’.

mem/fgg

2019-01-07 14:00:31