RIO DE JANEIRO, 26 ene (Xinhua) — A poco más de tres años de haber sufrido la peor catástrofe ambiental de su historia, Brasil registró un nuevo alud de barro que cubrió centenares de kilómetros cuadrados, cerca del mismo lugar y por el mismo motivo: la ruptura de diques de contención de un depósito de residuos mineros.
Esta vez, los hechos se cobraron ya más víctimas mortales que en 2015, cuando hubo 18 y un desaparecido.
Hasta el momento son 40 los muertos confirmados por el gobierno del estado de Minas Gerais (sureste) en la catástrofe registrada el viernes en el municipio de Brumadinho, aunque la cifra puede aumentar debido a que se reportan más de 250 personas desaparecidas.
La opinión pública y las autoridades buscan a los responsables de la nueva catástrofe que ha sacudido el país, aunque todas las miradas apuntan a una compañía, la minera brasileña Vale, una de las mayores del mundo del sector y que ha sido responsabilizada en ambos sucesos.
El 5 de noviembre de 2015, los diques de contención de un depósito de residuos mineros que la filial de Vale, Samarco, y la anglo-australiana BHP tenían en Mariana, a pocos kilómetros de distancia de Brumadinho, se rompieron y provocaron el vertido.
La prensa en Brasil cuestionó este sábado a la Asamblea Legislativa de Minas Gerais por detener un proyecto de ley que prevé reglas más estrictas para dar licencias ambientales y crear nuevos depósitos de residuos mineros, además de endurecer la supervisión sobre los ya existentes, como es el caso del de Vale en Brumadinho.
El proyecto fue creado en 2016, poco después de la tragedia de Mariana, aunque fue vetado con tres votos de diputados que se mostraron contrarios.
Debido a ello, el investigador de Defensa Civil Internacional del Centro Universitario de Belo Horizonte, Pedro Dutra, quien elabora un estudio en la región desde hace más de un año, lamentó en declaraciones a periodistas que nada se ha hecho desde la tragedia de Mariana.
«Sólo se aprobó en la Asamblea Legislativa uno de los tres proyectos para reforzar la vigilancia, uno referente a la aplicación de una tasa de fiscalización de recursos minerales», aseveró.
La minera Vale se defiende de las acusaciones al asegurar que cumple todas las reglas de seguridad y que técnicos especializados hicieron los informes periódicos sobre la estabilidad de los diques, sin haber encontrado ninguna irregularidad.
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien visitó este sábado por la mañana la zona, también se ha visto señalado, después de que en la campaña electoral criticó la dificultad de las empresas para tener licencias en Brasil, ya que según él la burocracia impide el avance de las obras.
El ministro brasileño de Medio Ambiente, Ricardo Salles, negó cualquier acusación contra el presidente, al señalar que nunca se pretendió flexibilizar las exigencias para obtener un permiso ambiental, por el contrario, consideró que es necesario tener más cuidado con la fiscalización.
Vale fue multada hoy por el gobierno brasileño con 250 millones de reales (unos 66 millones de dólares) por esta nueva tragedia, mientras que en 2015 fue multada con 345 millones de reales (90 millones de dólares).
Previamente, la justicia de Minas Gerais ordenó el bloqueo de 1.000 millones de reales (265 millones de dólares) de Vale de forma «inmediata y efectiva para amparar a las víctimas y reducir las consecuencias del desastre«.
2019-01-26 22:53:22