RIO DE JANEIRO, 26 mar (Xinhua) — Los líderes de 13 partidos políticos brasileños anunciaron hoy su apoyo a la reforma de la seguridad social y las pensiones que impulsa el gobierno, y que es considerada clave para sanear las cuentas públicas del país, aunque pidieron la eliminación de dos puntos.
El apoyo está condicionado a que el gobierno retire de la propuesta el Beneficio de Prestación Continua (BPC) y la jubilación rural, según una carta difundida este martes, en la cual los dirigentes de las 13 fuerzas políticas hacen público su respaldo a la reforma impulsada por la administración del presidente brasileño, Jair Bolsonaro.
Los partidos que apoyan la reforma son Patriotas (PRP), Podemos (PODE), Partido Republicano de Orden Social (PROS), Partido de la República (PR), Solidaridad (SD), Popular Socialista (PPS), Demócratas (DEM), el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), Republicano Brasileño (PRB), Social Democrático (PSD), Laborista Brasileño (PTB), Progresista (PP) y Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Estos 13 partidos suman 291 de los 513 diputados de la Cámara Baja. Para aprobar la reforma, el gobierno necesita los votos de tres quintas partes de la Cámara (308 votos).
La propuesta del gobierno enviada al Congreso establece que los ancianos sin medios financieros para mantenerse tendrán que esperar hasta los 70 años para recibir integralmente el BPC.
Actualmente, el beneficio equivalente a un salario mínimo (998 reales o 260 dólares) lo cobran mensualmente las personas con deficiencia y las que tienen 65 años o más, y que comprueben que no tienen condiciones para sostenerse ni auxilio de la familia.
El gobierno propuso un pago menor, de 400 reales (unos 103 dólares) a partir de los 60 años de edad.
En caso de que la persona en concreto no tuvo un tiempo mínimo de cotización para jubilarse por el régimen general al alcanzar los 65 años, continuará recibiendo los 400 reales hasta los 70 años de edad y luego, podrá cobrar un salario mínimo.
Sobre los trabajadores rurales, el gobierno propuso que los hombres y mujeres tengan la misma edad para jubilarse (60 años), con un tiempo de contribución mínimo aumentado de 15 a 20 años.
En la actualidad, las mujeres rurales pueden pedir la jubilación a los 55 años y los hombres a los 60.
Según el líder del DEM, Elmar Nascimento, el retiro de estos dos puntos de la reforma es fundamental para la protección de personas que viven por debajo de la línea de pobreza en el país.
Nascimento apuntó que el manifiesto pretende dejar claro ante la sociedad que el Congreso preservará a los «más pobres y más vulnerables» en la reforma de la Seguridad Social y pensiones.
Por su parte, la diputada líder del oficialista Partido Social Liberal (PSL) en el Congreso, Joice Hasselmann, aseguró que el gobierno ya esperaba la petición para retirar ambos puntos de su propuesta de reforma.
«Para mí no es ninguna sorpresa. Era absolutamente previsible que los líderes trabajasen para la modificación o retirada, o lo que sea, porque lo discutiremos dentro del Congreso Nacional, porque ya habían mostrado una insatisfacción, en especial las bancadas del norte y noreste, con estos temas específicos», comentó.
La reforma de pensiones representa una enmienda constitucional que debe ser votada por una mayoría calificada tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, lo cual obliga al gobierno a una amplia negociación con las numerosas bancadas partidarias.
La reforma de la seguridad social y las pensiones prevé aumento de la edad mínima para jubilación en 65 años para los hombres y 62 para las mujeres, endurece las reglas de jubilación y reduce los gastos del gobierno en el pago de beneficios, con el objetivo de llegar a un ahorro para las arcas públicas de 1,16 billones de reales (unos 315.000 millones de dólares) en 10 años.
El ministro de Economía, Paulo Guedes, admitió el lunes que existe un «problema de comunicación» en la articulación del gobierno para aglutinar una base de apoyo a la reforma.
De acuerdo con un informe elaborado por la Secretaría de Política Económica, la economía brasileña puede entrar en recesión nuevamente en 2020 en caso de que la reforma de pensiones no sea aprobada por el Congreso este año.
2019-03-26 20:51:32