Bagdad, 16 jun (PL) El primer ministro iraquí, Haider Al-Abadi, pospuso su visita oficial a Arabia Saudita por razones de agenda, destacó hoy su oficina, aunque medios regionales vincularon la suspensión con la crisis diplomática en el golfo Pérsico.
La oficina del mandatario emitió un comunicado en el cual indicó que el viaje previsto para el 14 de junio se realizará en fecha posterior, posiblemente la semana entrante, pero declinó revelar las verdaderas causas de la decisión de Al-Abadi.
Fuentes citadas por el canal panárabe Al-Mayadeen comentaron, por su lado, que la suspensión de la primera visita de un primer ministro iraquí al reino desde hace décadas se hizo para evitar tomar partido en el contencioso que mantienen Riad y otros dos países del Golfo con Qatar.
En rueda de prensa previa al ahora malogrado viaje, Al-Abadi se pronunció sobre la peor crisis diplomática en el golfo Pérsico, pero desvinculó su visita de la actual disputa regional.
Subrayó entonces que ‘Iraq está contra cualquier embargo a cualquier estado del Golfo, incluso si discrepa con éste, ya que sufrió uno injusto que perjudicó a los civiles’ y precisó que, aunque ‘no está de acuerdo con las políticas de Qatar en la región, sólo quiere poner fin a la crisis’.
Arabia Saudita, Bahrein y Emiratos Árabes Unidos anunciaron el 5 de junio la ruptura de relaciones diplomáticas con Qatar tras acusarle de promover el terrorismo, albergar a dirigentes de organizaciones extremistas islámicas e interferir en los asuntos internos de sus socios.
Esos tres países del Consejo de Cooperación del Golfo, al que pertenecen además el emirato qatarí, Kuwait y Omán, también le reprochan a Doha una postura de presunta complicidad para desestabilizar sus gobiernos, en algunos casos por su cercanía a Irán, principal rival del reino wahabita.
A juicio de expertos, el objetivo inicial de la estancia de Al Abadi en Jeddah, la capital de facto de Arabia Saudita durante el verano, era simbolizar la reconciliación entre Iraq, de mayoría chiita, y el reino gobernado por la dinastía sunnita Al-Saud.
Según dichas fuentes, Al-Abadi tenía programado también enviar un mensaje de hermandad a las comunidades que representan a ambas ramas del Islam en su propio país.
Ambas naciones mostraron buena disposición a cooperar en temas ligados a la lucha contra el terrorismo regional y las relaciones con Irán, país persa que comparte con el árabe Iraq el hecho de ser los de mayores poblaciones musulmanas chiitas.
Riad provocó tensiones con Bagdad en diciembre de 2016 cuando catalogó de ‘organización sectaria’ que amenazaba la unidad de Iraq a la Movilización Popular, la milicia integrada básicamente por chiitas y entrenada por Teherán para ayudar al gobierno a luchar contra el Estado Islámico.
2017-06-16 10:32:40