
AFP / Sebastien Bozon
Cuatro militares trasladan el féretro de Helmut Kohl, cubierto por una bandera de la UE, durante el homenaje celebrado este sábado 1 de julio en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia)
Los hijos de Helmut Kohl faltaron el sábado al funeral organizado en Alemania por una fuerte disputa familiar, luego de que los dirigentes de la Unión Europea rindieran homenaje al excanciller alemán en el Parlamento Europeo de Estrasburgo (este de Francia).
Helmut Kohl, padre de la reunificación alemana, impulsor de la ampliación de la Unión Europea y heraldo de la amistad franco-alemana, falleció el 16 de junio a los 87 años. Durante 16 años, entre 1982 y 1998, fue el canciller de Alemania.
Vestida de negro y visiblemente emocionada, la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, reconoció la labor del «canciller de la unificación» de Alemania. «Sin Helmut Kohl, la vida de millones de personas, como yo, que vivían al otro lado del muro, no sería la misma», subrayó.
El presidente francés, Emmanuel Macron, insistió en la relación franco-alemana. «Helmut Kohl fue un interlocutor privilegiado para Francia, un aliado fundamental, pero fue más que eso, fue un amigo», afirmó, saludando además la memoria de Simone Veil, primera presidenta del Parlamento Europeo y europeísta convencida, fallecida el viernes.
Una veintena de jefes de Estado y de gobierno, entre ellos el rey emérito Juan Carlos de España, figuraban entre los asistentes al acto organizado en el hemiciclo.
El ataúd, cubierto por la bandera europea y transportado por ocho militares alemanes, se instaló en un catafalco en el centro del hemiciclo para esta ceremonia sin precedentes en la historia de la Unión Europea (UE).
Ante el féretro, tres coronas de flores: una con los colores de la República Federal de Alemania, otra en nombre de la UE y la tercera, en nombre de su esposa, con la inscripción «In Liebe, deine Maike» (‘Con amor, Maike’).
«Helmut Kohl era un verdadero europeo y un amigo. Europa le debe mucho», subrayó antes de la ceremonia el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el único de los dirigentes europeos en funciones que se codeó con Kohl, cuando era un joven primer ministro de Luxemburgo.
– Herencia enorme para Europa –
AFP / Patrick Hertzog
Felipe González saluda a Angela Merkel y Emmanuel Macron durante el homenaje póstumo a Helmut Kohl, este sábado 1 de julio en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia)
Es la primera vez que la UE organiza un homenaje de este calibre. Kohl fue nombrado, como destacó Juncker, uno de los tres «ciudadanos de honor de Europa», junto a los franceses Jean Monet, fallecido en 1979, y Jacques Delors, de 91 años.
La sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo, símbolo de una Europa reunificada y en paz, se impuso para la ceremonia. «Al rendirle homenaje en este simbólico lugar, expresamos nuestra confianza en el futuro de Europa», escribió Macron en libro de condolencias.
El homenaje europeo se vio ensombrecido por las riñas familiares en torno a sus exequias.
«Es el adiós a un ser humano con todo lo que significa lo humano, en fortalezas y debilidades», dijo el cardenal Karl-Heinz Wiesemann durante una misa de réquiem celebrada al caer la noche en la catedral de Espira, antigua capital del Sacro Imperio Romano Germánico situada en la región natal de Kohl, en Renania-Palatinado (suroeste), adonde fue trasladado el féretro luego del homenaje en Estrasburgo.
Los dos hijos de Helmut Kohl y sus hijos, peleados con él y su segunda esposa desde hace años, no asistieron al funeral ni a las exequias en el este de Francia.
El hijo mayor, Walter, reprochó a la viuda de su padre que se negara que se organicen funerales nacionales en Alemania y que entierre a Kohl en Espira y no en la bóveda familia en Ludwigshafen, a unos veinte kilómetros de allí, donde reposan los restos de su primera esposa.
Calificó como «indignas» las exequias planificadas por Maike Kohl-Richter, 34 años menor que el excanciller con quien contrajo matrimonio casi clandestinametne hace nueve años.
Luego de la misa a la que asistieron 1.500 invitados, la plaza de la catedral fue el escenario de un último homenaje militar.
Helmut Kohl fue luego sepultado ante la presencia de su viuda. En Espira fueron enterrados ocho emperadores y reyes alemanes.
Europa rinde homenaje a Helmut Kohl, «un verdadero europeo»
AFP / Sebastien Bozon
Cuatro militares trasladan el féretro de Helmut Kohl, cubierto por una bandera de la UE, durante el homenaje celebrado este sábado 1 de julio en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia)
La Unión Europea rindió este sábado un homenaje inédito y lleno de emoción al excanciller alemán Helmut Kohl, con una ceremonia en el hemiciclo del Parlamento Europeo en Estrasburgo.
Una veintena de jefes de Estado y de gobierno, así como el rey emérito Juan Carlos I de España, figuraban entre los asistentes en el acto, para una Unión Europea doblemente en duelo un día después de la muerte de otra gran figura del europeísmo, Simone Veil, primera presidenta del Parlamento Europeo.
Vestida de negro y visiblemente emocionada, la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, reconoció la labor del «canciller de la unificación» de Alemania. «Sin Helmut Kohl, la vida de millones de personas, como yo, que vivían al otro lado del muro no sería la misma», subrayó.
El ataúd, cubierto por la bandera europea y transportado por ocho militares, se instaló en un catafalco en el centro del hemiciclo para esta ceremonia sin precedentes en la historia de la Unión Europea (UE).
Ante el féretro, tres coronas de flores: una con los colores de la República Federal de Alemania, otra en nombre de la UE y la tercera, en nombre de su esposa, con la inscripción «In Liebe, deine Maike» (‘Con amor, Maike’).
«Helmut Kohl era un verdadero europeo y un amigo. Europa le debe mucho», subrayó antes de la ceremonia el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el único de los dirigentes europeos en funciones que se codeó con Kohl.
– Herencia enorme para Europa –
Padre de la reunificación alemana, arquitecto de la ampliación de la UE y heraldo de la amistad franco-alemana, Helmut Kohl falleció el 16 de junio a los 87 años. Fue jefe del Gobierno alemán entre 1982 y 1998 y su «herencia para Europa es enorme», según Juncker.
Es la primera vez que la UE organiza un homenaje de este calibre. Kohl fue nombrado, como destacó Juncker, uno de los tres «ciudadanos de honor de Europa», junto a los franceses Jean Monet y Jacques Delors.
AFP / Patrick Hertzog
Felipe González saluda a Angela Merkel y Emmanuel Macron durante el homenaje póstumo a Helmut Kohl, este sábado 1 de julio en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia)
En la ceremonia estaban presentes 17 dirigentes europeos, entre ellos la primera ministra británica, Theresa May. Por parte de España, acudieron los expresidentes Felipe González y José María Aznar, así como los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía.
«Me despido de Helmut Kohl desde la dimensión de la amistad, de la que tenía un gran sentido, unía la confianza a la amistad, rara especie en las relaciones políticas», dijo Felipe González en su discurso ante el hemiciclo.
«Tenía sentido de la historia y por eso hablaba de una Alemania europea, para no repetir nunca más una Europa alemana. Y tenía sentido social (…) Estamos perdiendo a un gran europeísta. Y yo personalmente tengo el sentimiento de perder a un amigo con el que he compartido momentos históricos decisivos. Para Alemania, para España, para Europa y para el mundo», añadió el exmandatario.
El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani; el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk; y Jean-Claude Juncker intervinieron en la ceremonia. Felipe González, el expresidente estadounidense Bill Clinton y el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, lo hicieron «a petición de la viuda» de Kohl.
Las dos últimas alocuciones las pronunciaron Macron y Merkel. «Helmut Kohl fue un interlocutor privilegiado para Francia, un aliado fundamental, pero fue más que eso, fue un amigo», afirmó el presidente galo.
Los intermedios musicales elegidos para el homenaje honraron a los compositores Haendel y Beethoven, que nacieron en Alemania pero inspiraron a toda Europa. Entre sus obras, la orquesta y el coro universitario de Estrasburgo interpretaron el himno alemán y la «Oda a la alegría», himno de la UE, antes de acompañar la salida del féretro con la triste y lenta Séptima Sinfonía de Beethoven.
El homenaje europeo se vio ensombrecido por las riñas familiares en torno a sus exequias. Su segunda esposa, Maike Kohl-Richter, no quiso un funeral nacional e incluso intentó prohibir que Angela Merkel pronunciara un discurso. No le perdona a la pupila política del excancilelr que lo echara del partido conservador en 1999, denunciando el escándalo de las cajas en negro de la CDU.
Los restos del excanciller fueron luego trasladados a Spire, en Alemania, donde será inhumado.
2017-07-01 14:15:40