
AFP / Thierry Charlier
El vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, habla con los medios de comunicación sobre la situación de Polonia, el 19 de julio de 2017 en Bruselas
La Comisión Europea urgió este miércoles a Polonia a «suspender» su controvertida reforma judicial, advirtiendo de la adopción de medidas si Varsovia sigue adelante con estas leyes que, para Bruselas, amenazan al «Estado de derecho» en este país de la Unión Europea.
«Las recientes medidas adoptadas por las autoridades polacas sobre el sistema judicial amplifican enormemente la amenaza al Estado de derecho en Polonia», dijo en rueda de prensa el vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans, al término de un debate del ejecutivo comunitario.
Polonia, gobernada por el partido nacionalista conservador Derecho y Justicia (PiS), se encuentra en el punto de mira de Bruselas desde su vuelta al poder en 2015 por sus controvertidas políticas, entre ellas su negativa a acoger a los refugiados llegados en plena crisis migratoria.
La reforma de su Tribunal Constitucional en 2016 encarna, sin embargo, su mayor desencuentro, al que se suma ahora una modificación más global del sistema judicial que Varsovia considera necesaria para luchar contra la corrupción, pero que la oposición la califica como un «preludio de golpe de Estado».
Entonces, la Comisión Europea abrió un procedimiento inédito para defender el Estado de derecho que podría desembocar en la suspensión del derecho a voto de Polonia en el seno de la UE en virtud del «artículo 7 del tratado de la UE», que, según Timmermans, la Comisión «está cerca de activar».
Pese a las respuestas «insuficientes» de Varsovia sobre la reforma del Tribunal Constitucional, Bruselas se ha mostrado reticente a activar este artículo, que para la suspensión de derechos necesitaría la unanimidad del resto de países del bloque. Hungría ya mostró su oposición.
– «Arbitrariedad y dictadura» –
Las nuevas leyes parece que han levantado las reticencias de Bruselas, que urgió en un comunicado a Varsovia a suspenderlas dada su «profunda preocupación por los claros riesgos para la independencia del poder judicial» en Polonia.
En concreto, el Parlamento polaco, controlado por el PiS, adoptó la semana pasada una reforma del Consejo Nacional de la Magistratura, previendo que los parlamentarios escojan a partir de ahora a sus miembros, y otra que modifica el régimen común de los tribunales.
AFP / Adam Chelstowski
Una manifestación contra la reforma de la justicia frente al palacio presidencial polaco, la noche del martes 18 de julio en Varsovia
Y, el martes, la Cámara Baja se vio obligada a interrumpir durante la noche un acalorado debate sobre un proyecto de ley para reformar el Tribunal Supremo, que otorgaría más poder al ministro de Justicia sobre este órgano judicial.
«Llamamos a la lucha porque una batalla perdida por el Tribunal Supremo marcará el advenimiento de la arbitrariedad y de la dictadura desenfrenadas del poder actual», indicaron este miércoles los expresidentes polacos Lech Walesa, Aleksander Kwasniewski y Bronsilaw Komorowski.
La oposición centrista y miembros de la sociedad civil dicen que temen un debilitamiento de la independencia de los tribunales. Asimismo, miles de personas salieron a las calles domingo y martes para protestar contra esta reforma del partido liderado por Jaroslaw Kaczynski.
– «Mensaje político fuerte» –
Los dirigentes de los principales partidos de la Eurocámara también urgieron en una carta conjunta a la Comisión a «actuar ahora y esbozar claramente las consecuencias de la adopción de estas leyes».
La Comisión Europea se ha limitado hasta ahora a «enviar un mensaje político fuerte», ya que las nuevas leyes «no entraron todavía oficialmente en vigor», indicó el vicepresidente del ejecutivo comunitario. «No podemos todavía adoptar decisiones formales».
Además del artículo 7, otra de las medidas que puede lanzar Bruselas son los procedimientos de infracción, que pueden desembocar a largo plazo en duras sanciones económicas a Polonia. La Comisión Europea debatirá sobre ello «la próxima semana», avanzó Timmermans.
La Comisión Europea mantiene abiertos otros procedimientos de infracción contra Varsovia por negarse a acoger refugiados llegados a Italia y Grecia en plena crisis migratoria y por seguir con sus talas en un bosque protegido, entre otros puntos que tensan el clima de desconfianza mutua.
La tensión supera el plano político. En marzo, Varsovia se negó en vano a la reelección del polaco Donald Tusk al frente del Consejo Europeo, que reagrupa a los 28, al que el presidente del PiS considera el responsable «moral» de la muerte de su hermano gemelo y entonces presidente, Lech Kaczynski, en un accidente aéreo en 2010.
2017-07-19 12:02:33