

AFP / Valery Hache
Unas personas disfrutan de la playa el 25 de julio de 2017 mientras observan un incendio en La Croix Valmer, cerca del prestigioso balneario de Saint-Tropez, en Francia
Cientos de bomberos luchaban este martes por apagar varios incendios forestales que han destruido desde el lunes más de 3.000 hectáreas en el sureste de Francia y en la isla de Córcega.
En total, más de 2.000 bomberos y 19 aviones, incluyendo 10 aviones cisterna Canadair, han sido movilizados para apagar las llamas. Las autoridades francesas solicitaron además a la Unión Europea (UE) el envío de dos aviones cisterna Canadair.
Los incendios, agravados por fuertes ráfagas de viento, obligaron a las autoridades a evacuar a habitantes cuyas viviendas estaban amenazadas por las llamas.
En La Croix Valmer, cerca del prestigioso balneario de Saint-Tropez, donde veranean ricos y famosos, se declaró un incendio forestal que el martes seguía siendo «extremadamente violento y difícil de controlar», según autoridades locales.
Los bomberos indicaron que esta región, en donde el viento seguirá soplando este martes, será «la más complicada» de controlar.
AFP / Thomas Saint-Cricq
Violentos incendios en el sudeste de Francia
Las llamas han arrasado hasta el momento alrededor de 400 hectáreas de bosques en esta zona forestal de la Costa Azul francesa, donde hay varias viviendas.
En Córcega, decenas de bomberos lucharon toda la noche del lunes para controlar el fuego que amenazaba varias casas en la localidad de Biguglia y ha destruido 1.500 hectáreas de esta isla turística en plena temporada alta.
«¡Es el Apocalipsis!», dijo a la AFPTV un residente de Biguglia cuya casa estaba rodeada por las llamas.
AFP / Pascal Pochard-Casabianca
Bomberos luchan contra un incendio en Biguglia, en la isla francesa de Córcega, el 24 de julio de 2017
El martes por la mañana, aunque se registraban aún varios focos activos en la conocida como «la isla de la belleza», las llamas ya no avanzaban gracias a «vientos menos fuertes».
En el Luberon, una tierra de pueblos medievales y campos de lavanda de la Provenza, los incendios consumieron alrededor de 800 hectáreas.
Los bomberos trabajaron toda la noche para impedir que las llamas, que amenazaban el pueblo de Mirabeau, avancen.
En los Alpes Marítimos, en donde 80 hectáreas de bosques en Carros quedaron hechas cenizas, el alcalde, Charles Scibetta, descubrió este martes «un paisaje lunar».
«¡Es una catástrofe! Cuando vemos el paisaje y las casas que no están muy lejos… Nos salvamos de algo peor», dijo a la radio France Info.
Cuatro bomberos resultaron heridos combatiendo las llamas en el Var, según medios locales, y 15 policías resultaron ligeramente intoxicados por el humo en Córcega, informaron fuentes policiales. Por el momento, se desconocen las causas de estos incendios.
El sureste de Francia sufre una sequía desde hace varias semanas, a lo que se suman fuertes vientos que aumentan los riesgos de incendios.
A mediados de julio en Saint-Cannat, en la región de Marsella, un incendio, probablemente causado por una colilla de cigarrillo, arrasó 800 hectáreas de terreno.
2017-07-25 13:39:02