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Sobrevivientes recuentan 40 horas varados en zona aislada tras terremoto

JIUZHAIGOU, Sichuan, 11 ago (Xinhua) — Cuando la noche del martes un fuerte temblor sacudió el distrito de Jiuzhaigou, en la provincia suroccidental china de Sichuan, Na Guo pensó que tanto él como su esposa iban a morir.

«Vi enormes rocas cayendo por las montañas en la oscuridad y pensé que todo acabaría allí», cuenta.

Pero el jueves por la tarde, casi 40 horas después del sismo, la pareja y otras ocho personas fueron rescatadas del área turística donde habían quedado atrapados.

Mientras recibían medicamentos y nutrientes por vía intravenosa en un refugio temporal en el poblado de Heye, poco después de ser traídos de vuelta a la civilización, los diez todavía estaban visiblemente asustados.

El grupo, formado por habitantes locales que se ganan su sustento en los alrededores de una zona turística conocida como lago Panda, se adentra en las montañas con frecuencia para vender «souvenirs», alimentos y bebidas a los visitantes.

«En el verano solemos quedarnos en la zona aun por la noche», cuenta Na. «Las montañas y el lago son como nuestra casa, y no tenemos nada que temer», agrega.

La del martes comenzó como cualquiera otra noche del verano, pero los diez lugareños ignoraban lo que el destino les deparaba.

Poco después de las 21:00 horas, la tierra se sacudió.

«Nos sorprendió y no supimos qué hacer», relata Na. «Había tanto polvo que apenas podíamos vernos uno al otro, y pensé que había llegado el fin».

El resto de esa primera noche debieron hacer frente a varias réplicas. Cuando la normalidad por fin regresó, empezaron a discutir cómo encontrar una salida.

«Ninguno se atrevía a dormir. Permanecimos despiertos para darnos ánimo y apoyo espiritual», prosigue el hombre en su relato.

Cuando las temperaturas cayeron a apenas cinco o seis grados centígrados, el grupo se abrigó con las prendas típicas de la minoría étnica de la región que alquilan a los turistas para tomarse fotos.

Las labores de rescate comenzaron inmediatamente después del terremoto. Al amanecer, varios helicópteros sobrevolaron la zona turística en busca de gente atrapada. El miércoles por la tarde, la tripulación de un helicóptero los localizó.

Al principio pareció que sacarlos de allí sería imposible. La única vía que llega a la zona estaba totalmente bloqueada por rocas, árboles y escombros. Las constantes réplicas dificultaban y hacían aún más peligrosa la tarea.

«Estaban atrapados en una zona de gran altitud. El viento era muy fuerte y cambiaba de dirección. Además no había espacio para aterrizar», explica Zeng Hong, uno de los pilotos.

Después de explorar el área durante un rato, los rescatistas les lanzaron alimentos y bebidas y se alejaron.

«Cuando vi el helicóptero me sentí muy aliviado», dice Pu Changsheng, otro de los lugareños. «Sabía que nos habían visto, y que el gobierno y nuestros familiares nos iban a rescatar».

En la siguiente noche, se turnaron para montar guardia y evitar que otro eventual sacudón los tomara desprevenidos, mientras que los demás descansaban.

El jueves por la mañana el clima mejoró, despejando el camino para el rescate. Pero cuando los rescatistas llegaron al lugar donde los habían divisado, no encontraron a nadie.

Un equipo de siete miembros de la organización no gubernamental Rescate Cielo Azul llegó al lago Panda, pero para entonces el grupo había desaparecido.

«Nos preocupamos mucho», comenta Xiao Fengchun, integrante del equipo. «De repente, uno de mis compañeros vio una nota en el suelo; había sido dejada allí por los campesinos».

Según el mensaje, habían partido en dirección a otra zona turística en búsqueda de un lugar más conveniente para el aterrizaje de los helicópteros.

Con esta información, los pilotos reiniciaron la búsqueda, y finalmente los localizaron cerca del lago Bambú Flecha. No obstante, el lugar tampoco era apto para el descenso de naves de gran tamaño.

«Tuvimos que enviar dos helicópteros pequeños para recogerlos», cuenta Zeng.

A las 15:00 horas del jueves por fin estaban sanos y salvos.

«Estuve tan nervioso todo el tiempo que no pude dormir», asegura Pu Changsheng. «Me hace muy feliz el poder regresar a casa ahora».

2017-08-11 11:34:16