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Washington, 27 sep (PL) El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo hoy estar pensando en levantar restricciones de la Ley Jones para facilitar el envío de ayuda a Puerto Rico, pero advirtió que representantes de la industria naviera se oponen a ello.
‘Estamos pensando en eso’, manifestó el mandatario a periodistas cuando se le preguntó sobre la posibilidad de renunciar a la legislación, la cual requiere que toda mercancía transportada entre dos puertos estadounidenses se traslade en barcos de construcción y tripulación norteamericanas.
Medios locales señalan que tal medida dificulta y atrasa la llegada de recursos al territorio caribeño, Estado Libre Asociado de este país, que enfrenta la devastación dejada por el huracán María desde el 20 de septiembre pasado.
Pese a decir que considera el asunto, el jefe de Estado declaró a reporteros que hay ‘un montón de cargadores y mucha gente que trabaja en la industria del transporte marítimo que no quiere que se levante la Ley Jones, y tenemos una gran cantidad de barcos ahí ahora mismo’.
Varios miembros del Congreso solicitaron una exención de un año para Puerto Rico, cuando las autoridades estiman que la isla podría estar sin electricidad hasta por seis meses.
Las solicitudes formales de exoneración tradicionalmente provienen del Departamento de Defensa o de los cargadores estadounidenses, pero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) acordó este miércoles evaluar los argumentos planteados por los legisladores.
Sin embargo, altos funcionarios de la entidad federal enfatizaron que bajo la normativa solo se permite emitir exenciones si es en interés de la seguridad nacional y si el Departamento de Transporte determina que no hay suficientes barcos estadounidenses para entregar la carga.
También señalaron que el mayor obstáculo para los esfuerzos de socorro es el transporte de mercancías alrededor de la isla, ya que sus puertos y otras infraestructuras clave están gravemente dañados.
El DHS emitió una exención de dos semanas, solicitada por el Departamento de Defensa, para permitir los envíos de combustible a Texas y Florida después de los huracanes Harvey e Irma, respectivamente.
La víspera la administración de Trump negó una solicitud de levantar las restricciones que impiden obtener combustible y otros suministros necesarios en Puerto Rico, bajo el argumento de que ese paso no haría nada para reparar los puertos dañados por el huracán, el principal impedimento para el transporte marítimo.
rc/mar
2017-09-27 15:07:37