Internacional

Vietnam 2017, un año de futuro

Hanoi , 30 de diciembre, – (PL) A poco más de 30 años de activar la política de renovación o Doi Moi, Vietnam continúa cosechando impresionantes éxitos económicos y sociales que el resto del planeta contempla entre sorprendido y admirado.

La nación indochina estampó en 2017 cifras de envidia incluso en estas latitudes donde abundan los dragones económicos, y que son tanto más deslumbrantes por fraguarse en un país salido hace apenas 40 años de una de las más devastadoras guerras que ha conocido la humanidad.

Este año, por ejemplo, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 6,81 por ciento, una cota que superó los pronósticos de organismos internacionales (6,6 por ciento) y hasta las propias expectativas del gobierno (6,7).

Cierto que a ello coadyuvaron factores externos como una leve recuperación de la economía mundial y el crecimiento de las de algunos de los principales socios comerciales. Pero eso también vale para países de estas y otras regiones que no muestran estadísticas tan rutilantes.

Al evaluar el hecho, los principales dirigentes vietnamitas lo atribuyeron a la consecuente aplicación de la política de renovación, al esfuerzo del empresariado y a la ciudadanía en general.

Verdades como puños, porque quien tiene oportunidad de recorrer las calles de Hanoi o Ciudad Ho Chi Minh, andar a la vera de los arrozales en el delta del Mekong o visitar una escuela en Da Nang, advierte que aquí todo el mundo está en algo: el que no abre una empresa, por pequeña que sea, dobla el lomo muy duro o se rompe los ojos ante los libros.

Y un país que se sacrifica en la paz con el mismo denuedo que lo hizo en la guerra, no puede menos que avanzar.

Vietnam publica con gran rapidez resultados macroeconómicos mensuales, trimestrales, semestrales y anuales, de modo que quien desee saber las de 2017, vaya a Internet. Aquí, baste decir que al cierre de este año la escala de su economía llegó a una cota inédita de 223 mil millones de dólares.

De modo general puede decirse que el año deja marcas históricas o muy relevantes en lo tocante a inversiones extranjeras directas; arribo de turistas foráneos; exportaciones de bienes y servicios; creación de nuevas empresas; reservas en divisas, ingresos al presupuesto y créditos, entre otros indicadores esenciales.

Resultados más meritorios aún porque fueron alcanzados a despecho de los bajos precios de los productos agrícolas -la agricultura sigue siendo el eje de la economía nacional-, y otros factores adversos como los tifones, que causaron pérdidas por más de dos mil 300 millones de dólares.

Párrafo aparte para la lucha contra la pobreza: los vietnamitas despiden el año con un ingreso per cápita de dos mil 385 dólares, 170 más que en 2016. Para el ciudadano común también fue alentador que la inflación se comportara por debajo de lo calculado.

Organismos internacionales calculan que en la actualidad la clase media representa entre el 10 y el 15 por ciento de la población de Vietnam (unos 95 millones de habitantes), cuyo creciente poder adquisitivo estimuló la demanda y, consecuentemente, reanimó la economía.

Se estima que de 2007 a 2017 el consumo final del sector doméstico representa más del 67 por ciento del PIB.

Pudiera parecer altisonante, pero lo cierto es que la política de renovación es una suerte de cohete portador que está poniendo a Vietnam en la órbita del desarrollo.

Más allá de las metáforas, eso lo reconocen los organismos internacionales y las demás naciones, en particular las de Asia-Pacífico.

Así, en 2017 Vietnam subió 14 escaños para ubicarse en el puesto 68 entre 190 países en el ranking de entorno de negocios del Banco Mundial, y ocupó la posición 55 del total de 137 naciones calificadas por el Foro Económico Mundial en materia de competitividad.

La nación indochina también dio muestras de una activa integración internacional y de su fuerte apoyo al libre comercio global. En ese contexto, cierra el año con 12 acuerdos de libre comercio -lidera ese apartado en el sudeste asiático-, mientras negocia otros cuatro.

Una de las mayores expresiones del reconocimiento que se ha ganado el país en el concierto internacional fue la celebración de la Semana del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacifico (APEC).

Celebrado en noviembre en la ciudad de Da Nang, el evento tuvo un segmento de alto nivel con la participación de todos los gobernantes del bloque (Australia, Brunéi, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Rusia, Singapur, Tailandia y Taiwán).

APEC’2017 marcó un hito en la integración Asia-Pacífico, consolidó los lineamientos hacia la paz, la cooperación y el desarrollo, y prestigió a Vietnam en la arena internacional.

Esos éxitos abren aún más su participación en las grandes misiones de la comunidad internacional y avalan la candidatura a un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU para el mandato 2020-2021, y a la presidencia de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático en 2020.

Súmese todo lo anterior y el resultado será incontestable: pasada la medianoche del 31 de diciembre de 2017, ese no será un año en tránsito al pasado, sino al futuro.

2017-12-30 14:50:54