Panamá,18 mar (PL) Pese a que la economía panameña es hoy una de las más pujantes de América Latina y el Caribe, aún subsisten la desigualdad y la pobreza que afectan en particular a los pueblos indígenas.
Según la economista Maribel Gordón, la relación Producto Interno Bruto (PIB)-salario refleja una disminución de poco más de un punto porcentual entre 2003 y 2016, a pesarde que el país genera riquezas.
Precisó que el modelo de crecimiento económico favorece los grandes capitales, la concentración y acumulación de riquezas en pocas manos, regiones y actividades económicas.
Al respecto, apuntó que uno de cada cuatro panameños es pobre, situación que resulta más preocupante entre los jóvenes menores de 18 años, pensionados, áreas rurales e indígenas porque ‘los derechos han sido convertidos en mercancía, para favorecer los procesos privatizadores’ en salud, educación, agua y otros servicios.
A juicio de Gordón, el crecimiento económico basado en el desarrollo de macroproyectos, la venta de activos a empresas extranjeras y la desnacionalización del patrimonio de todos los ciudadanos agudiza la exclusión y la desigualdad social.
Reconoció que nunca ha sido interés de los grupos que administran el Estado resolver las causas que generan la brecha, por el contrario, la acumulación de sus riquezas se sustenta en la imposición de medidas y políticas económicas impopulares.
Por ello, resulta necesario la construcción de una nueva sociedad basada en relaciones sociales justas y equitativas, y que su base de producción material sea para satisfacer las necesidades de vida de la colectividad, afirmó.
‘El país requiere un Estado participativo, ejecutor, regulador y rector de la actividad económica, en el cual prevalezca el interés público sobre el privado y lo social sobre lo particular, optando por la planificación como instrumento de la política económica’, aseguró.
Gordón señaló que Panamá actualmente exhibe un crecimiento que los economistas valoran como natural y, por ende, sostenible; sin embargo, no es armónico porque se sustenta en las actividades de servicios, cada vez más concentradas en el mercado externo en detrimento del doméstico.
‘No basta con crecer, es necesario mirar el desarrollo económico que considere el bienestar humano’, aseveró la especialista, quien consideró que el crecimiento vía ‘Hub Logístico’ (economía intangible) es excluyente y no genera empleo, sino profundiza la inequidad social y regional.
De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales, Panamá mantendrá tasas de crecimiento entre cinco y seis por ciento, además del PIB per cápita más alto de América Latina y el Caribe, desplazando a Chile, nación que en los últimos 16 años lideró esta cifra.
oda/npg
2018-03-18 10:18:28