Por Mario Hubert Garrido *
Bakú (PL) A poco más de un año de la próxima Cumbre de jefes de Estado y Gobierno del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), la revitalización del grupo tercermundista pasa por el desafío de la unidad en medio de la diversidad de sus 120 naciones miembros.
Así quedó evidenciado tras concluir en la capital azerí la XVIII Conferencia Ministerial del foro (3-6 de abril), en la que Venezuela alistó el traspaso de la presidencia pro tempore a la nación caucásica, responsabilidad que asumirá en 2019 y hasta 2022.
En esa dirección la llamada Declaración de Bakú confirma que si bien no todas las delegaciones respaldaron con igual firmeza los compromisos del Movimiento, sí ratificaron mantener voz propia en defensa de la causa de Palestina, el rechazo a la injerencia en asuntos internos y el uso o amenaza del empleo de la fuerza.
Ese texto condena así la ilegal política practicada por Israel contra el pueblo palestino, incluida la construcción y expansión de los asentamientos judíos en los territorios ocupados.
De igual manera convoca a un esfuerzo colectivo para poner fin a la ocupación israelí de los pueblos palestinos desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, acorde y con el completo respeto del derecho internacional.
El documento llama además a un mayor esfuerzo regional e internacional para lograr una paz duradera, integral y justa en el Medio Oriente.
También la Declaración reafirma la determinación de los No Alineados a mantener la oposición a cualquier intento parcial o total de violar la unidad nacional o la integridad territorial de los estados, así como respetar la soberanía nacional.
Según ese texto, se ratifica el compromiso con la solidaridad y en contra de los actos de terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, sin importar quién los perpetre.
Además, condena cualquier promulgación o aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra los estados miembros del Mnoal, en violación de lo establecido por la Carta de la ONU.
El documento suscrito en la capital de Azerbaiyán el pasado 6 de abril precisa la intención de continuar los esfuerzos para lograr un mundo libre de armas nucleares y por apoyar la creación de una zona libre de armas de destrucción masiva en el Medio Oriente.
La XVIII Conferencia Ministerial enriqueció además otro texto, el llamado Documento Final de Mnoal, el cual concentra las propuestas de los participantes en esferas como derechos humanos, lucha contra el terrorismo y agenda para el desarrollo equitativo y justo, y donde se apuntala la necesidad del reforzamiento de este mecanismo de concertación de los países del Sur.
El lema de la cita en Bakú: ‘Promoción de la paz y seguridad internacional para el desarrollo sustentable’, resumió, sin dudas, el reto más importante del Mnoal, relacionado con la necesidad de revitalizarse y actuar con unidad en medio de la diversidad de sus integrantes.
Al respecto, no pocos delegados manifestaron a Prensa Latina que entre las prioridades sobresale el respeto a los principios del derecho internacional y su aplicación, así como sobre el papel del Movimiento en Naciones Unidas, aunque existen criterios divergentes en otros aspectos como la reforma del organismo mundial.
El Mnoal rechazó también las medidas coercitivas unilaterales, injustas y arbitrarias, y la injerencia externa contra el proceso de la República Bolivariana de Venezuela que amenazan la paz y el diálogo en esa nación suramericana, con propósitos desestabilizadores.
VOZ LATINOAMERICANA
A nombre de los cancilleres de los países de Mnoal, el venezolano Jorge Arreaza consideró que Azerbaiyán es fiel a las ideas y los propósitos de esa agrupación integracionista, tal lo reflejan los 10 Principios de Bandung (1955), así como a las normas del derecho internacional, consagrados en la Carta de Naciones Unidas.
También afirmó estar convencido que el impulso generado por la reunión en Bakú al Mnoal constituye un hito importante en la capacidad de abordar efectivamente la rápida evolución de los desafíos y situaciones globales que afectan a más de un centenar de países miembros.
En ese sentido, subrayó que una unidad fortalecida y mejorada será clave para avanzar en la lucha colectiva por alcanzar la paz, la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad de los pueblos.
A su turno y al intervenir en representación de América Latina y el Caribe, el vicecanciller cubano, Abelardo Moreno, hizo un llamado a la cooperación, la unidad y la solidaridad en el seno del Movimiento.
El diplomático indicó que pilares esenciales de esas acciones para garantizar la paz y la seguridad internacional son la confianza entre las naciones y el respeto a la soberanía e independencia.
Además reafirmó la importancia de que en las labores del Movimiento predominen la integridad territorial y el no uso ni amenaza del empleo de la fuerza.
Asimismo instó a respetar la libre determinación de los pueblos, al tiempo que rechazó la injerencia en asuntos internos.
Moreno evaluó la actual coyuntura internacional como compleja y que trae aparejados nuevos peligros y amenazas que atañen directamente a la estabilidad mundial y a la preservación de la paz, acotó.
Recordó además que en América Latina y el Caribe, esos principios fueron comprendidos y plasmados en la Proclama de esa región como zona de paz, compromiso suscrito en La Habana en enero de 2014, durante la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
*Enviado especial de Prensa Latina.
2018-04-12 14:54:30