Por Raúl Menchaca
LA HABANA, 20 abr (Xinhua) –– El relevo generacional que acaba de ocurrir en Cuba, donde se conformó un nuevo liderazgo sin la generación histórica que encabeza Raúl Castro, abre expectativas entre los cubanos, quienes no obstante confían en la dirección del nuevo presidente Miguel Díaz-Canel.
En las calles de La Habana, como en toda la isla, hay tranquilidad, luego de que todos siguieron con atención el jueves la sesión constitutiva del nuevo gobierno que parece tener una alta aceptación.
El estío caribeño se hace sentir por estos días del mismo modo en que la gente analiza la llegada de sangre joven al gobierno cubano, por primera vez sin el apellido Castro entre sus componentes.
«Hay que darle paso a la juventud. Más nada que eso, paso a la juventud, que es la que tiene energía para hacer de todo», dijo a Xinhua con pasión Raúl Gómez, un sesentón que acostumbra sentarse a leer el periódico en la intersección de las calles 23 y 12, una céntrica esquina habanera.
Precisamente a unos metros de donde Gómez está sentado en un banco, Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la Revolución Cubana, el 15 de abril de 1961, en el entierro a las víctimas de un bombardeo que preludió la invasión mercenaria por Playa Girón.
Gómez, un pediatra retirado, consideró que la elección de Díaz-Canel es un paso en la dirección correcta, «el que necesitamos en este momento».
Junto a él está un joven discípulo y ahora ex colega, Joel Chirino, un médico de 40 años que espera que el nuevo presidente desempeñe «una buena labor a pesar de los obstáculos que como nación tendremos que seguir enfrentando».
«No tenemos otra posibilidad que seguir intentando salir adelante», afirmó Chirino, convencido de que el nuevo gobierno, cuya formación definitiva se anunciará en julio próximo, hará todo lo necesario «por el bien de la nación».
«Era lo que esperábamos por lo menos los revolucionarios, los que aman a esta patria, los que aman a esta bandera», expresó Mirta Alvarez, dueña de una pequeña cafetería privada, al referirse a la elección de Díaz-Canel.
Su visión del futuro, no obstante, es un poco más pesimista, pues mencionó que en el mundo hay tantos problemas, que «no se sabe qué va a pasar mañana».
«Mire lo que le han hecho a Siria en un abrir y cerrar de ojos», aseveró para reafirmar sus ideas.
En tanto, Yoan Ramírez, de 24 años, expresó a pesar de su aspecto desenfadadamente juvenil conceptos de gran profundidad, como cuando dijo que «Cuba necesita de un líder como Díaz-Canel, que aprendió de Fidel (Castro) y Raúl (Castro)».
«Él es de la misma escuela y siempre ha defendido la continuidad de la Revolución que hizo la generación histórica», apuntó antes de subrayar la necesidad de que la sociedad adelante el proceso de reformas en marcha en la isla.
En tanto, el profesor universitario Urbano Ordoñez consideró en ese sentido que los cambios liderados por el Partido Comunista «son imprescindibles no solo desde el punto de vista económico, sino también en lo político».
«Si nuestra economía avanza con éxito por el rumbo trazado, será una fortaleza adicional en lo político», expresó rotundo el académico.
Y es que el nuevo liderazgo tiene grandes desafíos internos y externos, como continuar el proceso de reforma del modelo económico y enfrentar el retroceso en las relaciones con Estados Unidos, pero cuenta con la fortaleza política de una nación unida detrás de un proyecto social autóctono. Fin
2018-04-20 20:30:26