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Los Azulejos de Toronto es el conjunto de moda

Nueva York 9 febrero.- Algo radical ocurre cuando José Reyes decide irse de paseo a algún lugar exótico del planeta. De vacaciones en Dubai el pasado noviembre, Reyes se levantó de la cama, prendió su teléfono y pasó revista a la batería de mensajes de texto que consignaban que acababa de ser traspasado de los Marlins de Miami a los Azulejos de Toronto.

Un año antes, el torpedero dominicano acababa de regresar a Nueva York tras estar en Bora Bora para encontrarse con ejecutivos de los Marlins en un hotel de Manhattan y recibir la oferta de un contrato de 106 millones y seis millones de dólares que le llevaría a Miami.

Los Marlins eran los amos del universo en esas semanas, el equipo que alegremente repartía cheques a agentes libre para armar una nómina de casi 100 millones de dólares.

Con la apertura de su nuevo estadio bajo techo, Miami vibraba con el título no oficial de «campeones de invierno». Las cámaras de Showtime grababan la intimidad de la gran apuesta. Pero si acaso duró unos meses, cuando las derrotas se amontonaron, el manager Ozzie Guillén se metió en problemas por elogiar a Fidel Castro y el dueño Jeffrey Loria perdió la paciencia cuando quedaron últimos en la división Este de la Liga Nacional.

Sorpresa

Reyes se declaró aturdido por el desenlace de su breve estancia en Miami al indicar que el propietario le había dicho unos cuantos días antes que no iba a ser cambiado.

En fin, Reyes inicia 2013 con otro equipo ganador de la corona de «campeones de invierno».

Cansados de estar siempre detrás de todos en el Este de la Liga Americana, hasta de los Orioles de Baltimore el año pasado, los Azulejos decidieron que había llegado el momento de jugárselas con todo en busca de reaparecer en los playoffs, cosa que se les niega desde el bicampeonato de la Serie Mundial obtenido en 1992-93.

Más brazos

Su gerente Alex Anthopoulos realizó toda clase de cambios. La transacción con los Marlins sirvió para obtener a los lanzadores Mark Buehrle y Josh Johnson, a Reyes y el jardinero Emilio Bonifacio a cambio de los campocortos Yunel Escobar y Adeiny Hechavarría y el pitcher Henderson Alvarez, entre otros. Dos cotizados prospectos, el receptor Travis D?Arnaud y el pitcher Noah Syndergaard, fueron cedidos a los Mets por R.A. Dickey, el nudillista que acababa de ganar el premio Cy Young de la Liga Nacional.

Pero ser el número uno en el invierno no es garantía de nada, como se pudo comprobar con las experiencias recientes de los Marlins y los Medias Rojas de Boston.

Reyes cree que Toronto tiene las piezas para romper el patrón.

«La oportunidad que tengo ahora con los Azulejos es mucho mejor», dijo Reyes. «Lo que quiero es un campeonato y este equipo que saldrá a jugar luce muy bueno».

Toronto no fue el único equipo en hacer ruido durante el receso.

En el sur de California, tanto los Dodgers como los Angelinos invirtieron en los agentes libres más codiciados. Zack Greinke se suma a una rotación de abridores en Los Angeles que ya incluía a Clayton Kershaw. El bate de Josh Hamilton complementará a los de Mike Trout y Albert Pujols en los vecinos de Anaheim.

«Hay que ganar tarde o temprano. Eso hace que algunos equipos tengan que arriesgarse para no perder el paso», dijo John Gibbons, de vuelta como piloto de los Azulejos.

2013-02-09 15:00:29